La plaza accionaria local profundizó ayer su tendencia al declive en el contexto de lo que bien puede interpretarse como una prolongación de la toma de ganancias que sobrevino al ciclo alcista que permitió al índice Merval ganar 22,6% en nueve ruedas y, a varios de sus principales papeles, avanzar aún bastante más. El descenso, que ayer llegó al 0,89% en el Merval, hizo retroceder este indicador en dos días de los 1525,22 a los 1448,18 puntos, lo que supone una pérdida del 5,05% en ese lapso. La teoría sobre la continuidad de una toma de ganancias se fortaleció entre los analistas y operadores cuando observaron que la Bolsa porteña ayer fue a contramano del resto de los mercados que actúan como referencia. Una leve revalorización del crudo (subió 1%) parecía generar las condiciones para que la porción petrolera del Merval (que es mayoría por la ponderación que tienen Tenaris y Petrobras Brasil) terminara por reimpulsar nuevamente el índice. Sin embargo, el mercado tuvo razones para sostener su readecuación bajista, en especial tras enterarse (como ya se sabía) de que las cotizantes locales perdieron su lugar en el índice de mercados emergentes MSCI Inc.
Ola de ventas Por esta razón, varios fondos de inversión que lo replican comenzaron a deshacerse de la porción de cartera que mantenían en papeles privados argentinos, lo que generó una ola de ventas que ayudó a deprimir los precios y se hizo más notable entre los ADR, es decir, los certificados emitidos por estas compañías que cotizan en Nueva York. Precisamente, esa caída, que en muchos casos fue del 3 al 5%, fue la que se repitió en la plaza local. La correlación queda a la vista cuando se observa que el ADR de Edenor cayó 3% en Wall Street y la acción aquí perdió 2,9% o al observarse que el papel de Telecom se hundió 4,66% allá y 5,62% aquí. Hasta aquí, el dato destacado de la toma de ganancias es que la baja no aparece muy convalidada por el monto de negocios en el mercado local. Ayer, por caso, se transaron apenas $ 45,3 millones con acciones domésticas, lo que parece mostrar que muchos inversores toman esta pausa del mercado como temporal y contenida. Claro que esta idea deberá convalidarse en los próximos días, ya que también hay quienes temen que, si se prolonga por varios días más la tendencia bajista, algunos inversores se vean tentados a vender para no correr el riesgo de volver a experimentar fuertes pérdidas, como las vividas a fines de 2008. Javier Blanco |