Otros datos que reflejaron un alza en un índice manufacturero clave del área de Nueva York en mayo y una entrada de capitales neta en Estados Unidos en marzo tras una salida el mes previo reforzaron las expectativas de crecimiento.
Pero los inversores seguían cautos sobre las perspectivas económicas globales y continuaban inclinados a comprar dólares y yenes, monedas que suelen ascender cuando los inversores se tornan aversos al riesgo pero que caen cuando sube el apetito por el riesgo.
"En general el apetito por el riesgo sigue bajo debido a los malos números de Europa", dijo Matthew Strauss, estratega de cambios de RBC Capital en Toronto.
"Los datos que salieron de Estados Unidos fueron positivos para el crecimiento pero son reportes secundarios y su impacto difícilmente se sostenga por el resto del día", añadió.
En los primeros negocios de Nueva York, el euro caía el 0,4 por ciento a 1,3576 dólares <EUR=>.
El euro también disminuía el 0,9 por ciento frente al yen, a 129,56 unidades de Japón <EURJPY=>.
Las pérdidas del euro fueron desatadas por unos números que mostraron que la economía de la zona euro, formada por 16 naciones, se contrajo el 2,5 por ciento en el primer trimestre respecto del período anterior de tres meses, con una baja anual de 4,6 por ciento, debido a un desplome de la producción alemana.
El dólar caía el 0,4 por ciento contra el yen, a 95,46 yenes <JPY=>, después de haber bajado al mínimo en dos meses de 94,78 yenes en la plataforma de negocios EBS.
El tipo de cambio dólar/yen se dirigía a registrar su mayor caída semanal desde diciembre.