Los participantes del mercado decían que los comentarios del ministro de Finanzas de Portugal, de que la Unión Europea no estaba preocupada por la fortaleza del euro, favorecieron la subida de la moneda única.
Una recuperación de las acciones europeas desde los mínimos en la sesión ayudaba a alentar la demanda de activos riesgosos.
Los movimientos cambiarios continuaban en línea con los de las bolsas. Algunos inversores que buscan indicios de recuperación en la economía mundial usan los precios de las acciones como una señal de cuánto riesgo está dispuesto a asumir el mercado.
"Es algo contra lo que no se puede luchar en este momento, la correlación entre las acciones y las monedas ha seguido muy estrecha", dijo Adam Cole, jefe de estrategia cambiaria global de RBC en Londres.
Los analistas decían que las monedas continuaban en una fase de consolidación mientras los mercados tratan de determinar si se afianzará una recuperación económica más adelante este año.
Agregaban que los operadores eran cautos antes de asumir demasiados riesgos sin ver datos económicos duros que confirmen una reactivación.
A las 1111 GMT, el euro ganaba el 0,3 por ciento a 1,3664 dólares <EUR=>, tras ascender hasta 1,3678 unidades de la moneda estadounidense, según datos de Reuters.
El avance del euro hacía caer el índice dólar .DXY, que mide su evolución contra otras monedas principales. Este indicador llegó a descender hasta 81,866, mínimo desde inicios de enero.
El dólar disminuía 0,3 por ciento a 95,68 yenes tras caer hasta 95,50 unidades de Japón más temprano en la sesión <JPY=>.
En el mercado había expectativa por lo que puedan mostrar las minutas del último encuentro de la Reserva Federal de Estados Unidos. Las actas se publican más adelante en el día.