La Bolsa de Comercio de Buenos Aires pudo mantener ayer su tendencia alcista, aunque, según varios operadores y analistas, el ciclo de recuperación de los precios (iniciado a comienzos de marzo por contagio externo, pero consolidado en abril por rebote genuino entre los papeles locales) habría entregado sus primeras señales de agotamiento. El índice Merval quedó en los 1533,39 puntos, con un alza del 0,31% frente al cierre de anteayer, pero su par Merval Argentina resignó el 0,37% al cabo de una rueda de negocios volátil y con tendencia bajista en la mayor parte de su desarrollo. Las cotizaciones abrieron firmes, lo que posibilitó que varios papeles alcanzaran en horas del mediodía nuevos máximos o que repitieran lo que habían mostrado hace algunos días. Pero de allí en más, los valores comenzaron a retroceder en serrucho y arrojaron los resultados antes mencionados. Con todo, el resultado le permitió al Merval prolongar su buen momento y marcar con su cierre un nuevo máximo anual. Así, gracias al positivo influjo del crudo (ganó otro 1% y sigue acercándose a los US$ 60 el barril), se diferenció del resto de los mercados que actúan como una referencia, como Wall Street o el Bovespa paulista, los que cerraron ayer con leves bajas. Pero el Merval Argentina no logró seguirlo, tal vez porque el proceso de revalorización del sector bancario (que fue motor de su recuperación) se vio ayer fatigado, más allá de que algunos de los papeles de ese rubro siguieron subiendo. Al respecto, conviene tener presente que del 30 de abril a la fecha las acciones de Grupo Galicia se valorizaron un 54,79%, y las del Macro, un 42,8%, por citar los recorridos más destacados, y tras haber presentado buenos balances. Pero la mención que hizo el ex presidente Kirchner en campaña sobre la elevada rentabilidad de los bancos puso en guardia a muchos inversores que, cautelosos, prefirieron asegurar lo ganado. Este comportamiento dispar entre los papeles más internacionalizados -como Tenaris (0,55%) y Petrobras Brasil (2,05%)- y los mejores representantes del riesgo argentino puro (como el Grupo Galicia y Edenor, Pampa, todos papeles que ayer bajaron tras haber tocado sus máximos en el año) fortaleció la idea de que el mercado puede haber testeado un techo que sólo podrá perforar al alza por algún impulso recibido desde el exterior. En realidad, esa impresión deberá corroborarse en las próximas jornadas, ya que se espera que, una vez avanzado junio, el mercado no pueda ser indemne a la mayor turbulencia electoral. Javier Blanco
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