El índice Merval de la Bolsa porteña avanzó hasta los 1550,15 puntos, tras la suba del 1,09% que se anotó ayer, con lo que prolongó el raid alcista que reinició con el comienzo de esta semana. Acumula así una recuperación cercana al 8% en tres días, que le permitió borrar los efectos de la toma de ganancias de la semana anterior. La mejora se apoyó en un nuevo avance de las acciones vinculadas con el negocio petrolero, en una jornada en la que la debilidad del dólar a nivel mundial fortaleció el proceso de revalorización de las materias primas. El mejor reflejo de esta tendencia se vio en el salto superior al 3% que registró el precio del crudo, dejando el valor del barril WTI levemente por encima de los US$ 62 en contratos para julio, en un nuevo máximo anual. En concreto, la nueva alza del Merval quedó definida cuando Tenaris (subió 2,22%) y Petrobras Brasil ( 1,55%), papeles que explican por si solos más del 60% de la conducta de este índice, aseguraron que cerrarían la rueda en alza, aunque lejos de los máximos que habían tocado en la primera parte del día. Pero el mercado volvió a mostrar contrastes que avalaron la polémica entre quienes creen que la carrera alcista del Merval (iniciada como tendencia el 6 de marzo, cuando estaba en los 914 puntos) tiene cuerda todavía y los que opinan que no. Entre quienes se inscriben en la primera línea de interpretación destaca el analista Jorge Fedio. "El Merval subió pero recién está saliendo del área de piso. Consecuentemente, no es tiempo para vender ni de hacer trading y poner en riesgo los buenos precios de adquisición. Es tiempo para aprovechar a comprar más, pues cada baja es una oportunidad", señaló en un informe girado a LA NACION. Pero el saldo negativo del 0,26% con que cerró el Merval Argentina (MAR) le dio argumentos a quienes creen que la crisis local y la incertidumbre que conlleva el proceso electoral puede actuar como un lastre para algunos papeles locales. La baja del MAR sobrevino luego de que este índice coqueteara con los 1000 puntos, antes de desandar sus pasos y estacionarse en los 958,98 de su cierre. El retroceso fue consecuencia de la toma de ganancias que se impuso luego de que algunos papeles (básicamente, los bancarios) testearan nuevos máximos para el año. Por caso, la acción de Banco Macro terminó cotizando a $ 5,85, con una baja del 2,5%, tras haber llegado a valer $ 6,55 ( 9,1%) a poco de la apertura. Mostró una volatilidad del 10% en el día, algo pocas veces visto cuando no hay noticias que incidan directamente sobre el precio de una especie. Javier Blanco
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