Operadores interpretaban la decisión oficial de adquirir divisas como un intento de alentar las exportaciones domésticas e incrementar las reservas por las secuelas de la crisis financiera global.
Las transacciones cambiarias mayoristas del peso mostraban una depreciación del 0,13 por ciento a 3,735/3,7375 por dólar <ARSB=RASL> luego del mediodía de Buenos Aires (1530 GMT).
Estos precios son los más bajos desde enero del 2002, cuando hubo una fuerte devaluación de la moneda en medio de una fuerte crisis política, económica y social del país.
La franja cambiaria informal <ARSB=> perdía el 0,20 por ciento diario a 3,80/3,805 pesos por dólar, en línea con los niveles negociados a inicios de julio del 2002 y con los marcados esporádicamente a finales de marzo pasado.
Los negocios cambiarios sin intervención oficial evidenciaban modestos volúmenes y se acoplaban al comportamiento de la plaza mayorista.
"Dados los tipos de cambio presentes alrededor del globo y los niveles de precios locales de Argentina y sus socios comerciales (...) el dólar debería valer entre 3,96 y 4,39 pesos para alcanzar, respectivamente, los mínimos y máximos que presentó el tipo de cambio real multilateral entre fines de 2003 y mediados 2008", dijo la consultora Delphos Investment.
En su último informe semanal, agregó que "el Banco Central no observa una única variable a la hora de intervenir en el mercado cambiario. Por el momento se mantiene prudente, por el temor a generar una corrida incontrolable contra el peso de permitir un salto importante en el valor del dólar".
Con la política oficial se alejan las especulaciones de bruscas oscilaciones del tipo de cambio en el corto plazo, ya que la entidad absorbe los dólares sobrantes de las exportaciones y vende cuando la demanda privada se incrementa.
En las últimas semanas, hubo más dólares disponibles por las ventas de productores agropecuarios en momentos en que la cosecha gruesa se encuentra en la etapa final.
Los valores minoristas del peso <ARSCC=> se mantenían en 3,72/3,75 por cada dólar, de acuerdo al promedio de Reuters entre pizarras de bancos y casas de cambio.