Por JUAN CERRUTI - Mientras Estados Unidos y la mayoría de los países de Europa se declararon oficialmente en recesión hace meses, la economía argentina parece transitar la mayor crisis económica mundial en los últimos 70 años sin demasiados contratiempos. Al menos así lo registra el Indec, organismo que ayer informó una suba del 2,7% interanual para el nivel de actividad durante marzo. Eso si, admitió una caída marginal del 0,2% en la medición mensual.
Con los datos de marzo, durante el primer trimestre del año –según el Gobierno– el PBI se expandió 2,3% respecto al mismo periodo de 2008. Aunque las cifras contrastan de manera cada vez más marcada con los números que manejan casi todas las consultoras privadas del país, que consideran que la economía entró en recesión en el último trimestre del año pasado. Más aun, estiman que la caída del nivel de actividad inclusive se profundizó en los últimos 60 días.
El estudio de Gabriel Rubinstein & Asociados calculó que en marzo la caída interanual fue del 2,9% y que en abril la recesión se agravó. Según sus números, la baja del PBI llegó al 5,1% el mes pasado. Su diagnóstico se similar al que maneja la consultora Orlando Ferreres, que ubicó el descenso de abril en el 5,8%. “Desde octubre de 2008 la actividad muestra caídas interanuales, confirmando el estado recesivo de la economía local”, advirtió Gabriel Rubinstein.
Por su parte, la consultora Joaquín Ledesma & Asociados señaló en un informe que “el crecimiento interanual que el Indec pretende imputar a este trimestre sería resultado del arrastre estadístico que dejaron las estimaciones oficiales. Con lo cual, lejos de crecer el nivel de actividad se estaría contrayendo o, en el mejor de los casos, se habría estancado”. Y agregó: “la estimación oficial difiere respecto de las privadas, que en su gran mayoría indican contracciones significativas”.
Al impacto de la crisis financiera internacional sobre la economía doméstica se le sumó en las últimas semanas un alto grado de incertidumbre que afecta al consumo y la inversión, derivado de la cercanía con las elecciones legislativas. El repunte que muestra el mercado de capitales local (acciones y bonos) tardará el trasladarse a la economía real, aun si efectivamente se confirma un cambio de tendencia.
El dato curioso es que, pese a lo que podría suponerse, la recesión por la que atraviesa la economía parece tener una explicación más doméstica que foránea. Los especialistas la asocian en gran medida a los recurrentes conflictos entre el Gobierno y el campo, y a la estatización de las AFJP que –más allá del fundamento económico de la medida– acentuó la salida de capitales, que en los últimos 12 meses, fuga que ya supera a la de la crisis de 2001.
La consultora Joaquín Ledesma estima que el PBI se contrajo 3% en el primer trimestre. Y el mayor aporte a este descenso lo hizo el consumo privado, seguido por la inversión privada. El sector externo, en cambio, jugó a favor, dado que las importaciones bajaron más que las exportaciones. |