Con una semana que arrancó más corta en los Estados Unidos por el feriado de ayer que conmemoró el “Memorial Day”, los indicadores de Wall Street vivirán una nueva de prueba los próximos días. Tras las furiosas alzas que registraron las acciones desde los mínimos de marzo, el mercado ingresó en un impasse en el que se debate por definir si consolida los nuevos niveles o si cede a una nueva ola de compras.
Y es que si bien los índices han recuperado bastante, aún están lejos de sus niveles previos a septiembre de 2008, el fatídico mes en el que quebró Lehman Brothers desencadenando un dominó de caídas abruptas en los mercados internacionales. Es el caso del selectivo índice S&P500, que si bien ha recuperado cerca del 30% de su valor desde sus mínimos y se encuentra en los 887 puntos, aún tendría que subir un 40% para volver a los números previos al desplome de Lehman, cuando valía cerca de 1.213 unidades. El caso de los bonos es distinto, porque sus valores ya se recompusieron casi por completo.
Los analistas aseguran que en las próximas horas será crucial seguir de cerca lo que ocurra con el dólar, que en los últimos días sufrió un debilitamiento brusco frente a una canasta de importantes monedas, incluyendo el euro. En esta línea, un informe de Delhpos Investment señala que “durante la última semana, observamos con preocupación la sincronización de movimientos de algunas variables financieras que denotan un movimiento de flujos más desordenado. Específicamente, estamos hablando de la caída del dólar frente a la gran mayoría de las monedas del mundo, la retracción del precio de los US Treasuries y la fuerte escalada del precio del oro. El mercado accionario americano mostró un mayor nivel de volatilidad durante las últimas cinco ruedas, denotando días de euforia (lunes) y depresión (jueves)”.
No obstante, la mayor o menor volatilidad en tal caso también dependerá de los datos macroeconómicos que se informen durante estos cuatro días. Sin un calendario demasiado relevante, por lo pronto mañana se conocerán las cifras de ventas de viviendas existentes correspondientes al mes de abril. En este sentido, en el mercado esperan que las ventas hayan crecido, aunque en una proporción marginal, respecto del mes anterior. Por otra parte, el jueves llegarán los datos del PBI anualizado. En este caso, los analistas prevén una caída de 5,5%, aunque menor al 6,1% anterior.
Por otra parte, en el resto de los mercados del mundo parecería que los inversores también accionaron el freno de mano a la euforia reciente. Aunque la mayoría de los índices bursátiles cerraron en terreno positivo, las alzas fueron exiguas y también hubo volatilidad. La bolsa de San Pablo, por caso, terminó con un avance del 0,49% en su índice Bovespa, que se situó en 50.816 puntos. En Europa, no hubo operaciones en la bolsa de Londres por la celebración de un feriado, pero el resto de los índices bursátiles cerraron con tenues alzas que promediaron el 0,5%. Entretanto, los principales indicadores de China y Japón anotaron subas similares. |