El real BRBY alcanzó la semana pasada sus máximos niveles desde principios de octubre, al buscar los inversores activos brasileños ante la esperanza de que se esté aliviando lo peor de la recesión global que golpeó a los mercados emergentes.
El sondeo entre 40 analistas de Brasil, Gran Bretaña y Estados Unidos mostró que el real volvería a 2,09 por dólar para fines de año, cediendo un pequeño 3 por ciento desde su cierre del lunes a 2,025 por dólar.
Y la mayoría de los analistas mostraron confianza en que el repunte del real se frenaría antes de pasar el nivel clave de 2,00 unidades por dólar, en el cual no se ha cotizado desde octubre.
El reciente avance del real probablemente no significará un obstáculo para las señales de recuperación económica del país, mostró el sondeo.
"Hay más aspectos positivos que negativos acerca del alza", dijo Silivo Campos Neto, economista jefe del Banco Schahin en Sao Paulo.
"Esto ayudará a reducir la inflación, permitiendo que continúen los cortes de las tasas de interés. Además, señala la confianza de los inversores extranjeros en el país, como se ve por los nuevos flujos de inversión", agregó.
La renuencia de los analistas en apostar a un real más fuerte tuvo algún respaldo la semana pasada por el presidente del Banco Central, Henrique Meirelles, quien advirtió contra los movimientos exagerados en los precios de los activos que han impulsado al real.
Los comentarios fueron reiterados un día después por el ministro de Hacienda, Guido Mantega, quien dijo que el avance del real era "motivo de preocupación".
El real se ha valorizado en las últimas semanas apoyado por el ingreso al mercado accionario brasileño de 2.310 millones de dólares en recursos extranjeros este mes, hasta el 20 de mayo.
El aumento del flujo desde el exterior ayudó al índice referencial de la Bolsa de Valores de Sao Paulo, Bovespa .BVSP, a subir un 40 por ciento desde marzo, cuando alcanzó su nivel más bajo en tres meses.
La fortaleza del real superó la mediana de las previsiones hechas a fines de enero por los analistas. En la época, se preveía que la moneda cerrará el año a 2,21 unidades por dólar, comparado con el nivel de 2,09 en el sondeo de este mes.
Con la mejora de la confianza respecto a Brasil, la mayor economía de América Latina, algunos creen que continuará la trayectoria de la moneda ante un debilitado dólar.
"Los inversores ven a Brasil como el queridito de los mercados emergentes y es muy difícil para el Banco Central compensar ese optimismo", dijo Pedro Tuesta, de 4Cast en Washington, uno de los 11 participantes del sondeo que vio al real quebrar la marca de 2,0 unidades por dólar este año.
El sondeo mostró que 15 de 23 analistas estiman que, a pesar de la valorización del real, es improbable que esto perjudique en forma significativa a la economía, aun si pone a los exportadores en una situación difícil.
El Gobierno brasileño proyecta que la economía crecerá un 1 por ciento este año, mientras muchos economistas del sector privado prevén una contracción.
Los analistas consultados en el sondeo dijeron que la mejor forma en que el Banco Central puede contener una mayor valorización del real sería manteniendo su política de comprar dólares.
El banco volvió a hacer esas operaciones a comienzos de mayo por primera vez en siete meses, luego de que el real se apreció en línea con otras monedas de mercados emergentes.
Parte del avance provino de inversores que buscan ganancias en las llamadas operaciones de "carry trade" para aprovechar los mayores rendimientos ofrecidos en comparación con el dólar.
Con la tasa de interés referencial todavía en el nivel de un 10,25 por ciento, ese tipo de operaciones probablemente continuará siendo rentable.
El sondeo mostró a los analistas divididos sobre si los esperados cortes de las tasas de interés este año tendrían un impacto negativo en la demanda de reales. El Banco Central ya corto este año la tasa referencial, Selic, en 350 puntos básicos.