Los bonos del Tesoro de Estados Unidos tuvieron una jornada neutra gracias a que la confianza de los consumidores repuntó este mes a su nivel más alto desde septiembre pasado. Además, EE.UU. pudo vender un récord de u$s 40.000 millones en bonos a 2 años. Esto le otorga alivio al mercado en momentos donde las especulaciones en torno a una posible baja de calificación de su deuda se intensificaba (como sucedió con Gran Bretaña).
Las notas a dos años quedaron estables después de que el Gobierno emitiera esta deuda, y tuviera una fuerte demanda no vista desde noviembre del 2006 por parte de los inversores extranjeros.
“Claramente la demanda extranjera por bonos de EE.UU. es una de las razones que tenemos que seguir de cerca”, dijo a Bloomberg Chris Ahrens, jefe de estrategia en UBS Securities.
Con respecto a los bonos a 10 años, éstos subieron después de que el Conference Board dio un índice que reflejó la mayor confianza de la población con la economía. El dato mostró un 54,9 de sentimiento positivo, más alto que el estimado por los analistas privados. La suba es la mayor desde abril de 2003.
“La confianza del consumidor detuvo el vuelo a la calidad”, dijo a la agencia especializada Michael Franzese, jefe de operaciones con bonos de Standard Chartered.
Las notas a 2 años fueron vendidas con un rendimiento del 0,94%. El retorno para el mismo bono, en la emisión del 27 de abril, fue de 0,949%. El rendimiento a 10 años trepó 3,45% el 22 de mayo, un nivel no visto desde el 19 de noviembre (cuando se exacerbaron los ánimos de los mercados por la quiebra de Lehman Brothers). Los bonos cayeron a un ritmo muy fuerte la semana pasada por las especulaciones en torno a que el Tesoro tendría que financiar el déficit fiscal creciento. Esto generó la percepción de que EE.UU. podría perder la calificación triple A.
Esta idea ganó terreno y varios especialistas, como Bill Gross (del fondo PIMCO), sostienen que “eventualmente” EE.UU. perderá la máxima calificación. Hoy la Reserva Federal comprará deuda del Tesoro con vencimiento en 2012 y 2013. Los rendimientos a 10 años saltaron 92 puntos básicos cuando se conoció el plan de la Fed de comprar bonos por u$s 300.000 millones durante seis meses. |