Por IGNACIO OLIVERA DOLL - La serenidad que dejaron los controles oficiales en la compra diaria de dólares, con una participación minorista en niveles mínimos y una demanda prácticamente planchada, está bastante lejos de reflejar un mercado cambiario “sin temores”: la incertidumbre local empezó a recalentar en los últimos meses la plaza de los contratos de la divisa a futuro y a provocar una avalancha de coberturas de individuos y de empresas grandes, medianas y pequeñas, que está cerca de igualar los niveles de noviembre pasado (apenas un mes después de la quiebra de Lehman Brothers).
Se ve, por caso, una fiebre por evitar el riesgo cambiario en el fuerte incremento que están mostrando las operaciones que el mercado llama de “interés abierto” (open interest), que suelen seguirse por los analistas como un buen indicador de las expectativas de “devaluación” o “apreciación” que los grandes jugadores del mercado tienen sobre el tipo de cambio.
La cantidad operada durante mayo superó ampliamente todos los registros del año, al ubicarse en los u$s 9.500 millones de dólares, y prolongó una tendencia que es creciente desde hace ya tres meses (marzo y abril mostraron los primeros picos después del colapso global, con cifras por encima de los u$s 9.000 millones).
“Se cubren por que no saben si la política cambiaria puede cambiar después del 28 de junio; no hay nadie en el mundo empresario que tenga claro esto”, explicaron a El Cronista desde el MAE. La lectura que hacen en el Rofex es similar: “No hay duda de que cuando hay expectativa de volatilidad cambiaria, la gente intenta cubrirse de este modo. Las posiciones abiertas se han acelerado en los últimos dos meses y reflejan un aumento de las coberturas. Vemos, sobre todo, un aumento significativo de empresas grandes que antes hacían este tipo de operaciones en forma directa con un banco”, explicó el gerente de este mercado, Diego Fernández.
El Interés Abierto (Open Interest) es, según el Rofex, el número total de contratos que permanecen sin cancelar al final de cada rueda. “Cuando uno quiere tener una idea de las coberturas que está tomando el mercado, debe mirar el crecimiento de este interés abierto. Si bien la volatilidad ha aminorado un poco, los riesgos cambiarios todavía se mantienen altos, y se siguen viendo operaciones a plazo”, consideró el jefe de Research del Rofex, Alejandro Bour.
La evolución del open interest es muy diferente a la estabilidad que muestra el volumen diario negociado en el mercado de futuros, tanto en el MAE y el Rofex. Los analistas ven en esto es una evidencia de que se toman posiciones de largo plazo como una “protección” frente a la incertidumbre electoral, que no responden a estrategias especulativas o de trading que busquen, como en otros meses, obtener ganancias de corto plazo. Pero reconocen, así y todo, un signo de mayor estabilidad cambiaria en la desconcentración constante que refleja el interés abierto. A pesar de que el volumen se concentra en las posiciones más cortas, que vencen antes de las elecciones, las coberturas de este tipo se mantienen a plazos cada vez más largos: “Se abrieron posiciones hasta mayo de 2011, cosa que nunca había pasado. Nunca se había operado con posiciones a más de 12 o 14 meses”, agregó Bour. En sus registros se ve que, a principios de mes, la participación de los contratos a diciembre en el mercado era de 8,5%, y que hoy ya en 9,4%. |