Reuters - La moneda de Brasil, el real, se apreció ayer y alcanzó su mayor nivel en casi ocho meses en las operaciones intradiarias, impulsada por el creciente flujo de inversiones y un mejor escenario externo. El real subió un 1,1% a 1,99 reales frente al dólar tras la apertura, con lo que perforó la importante barrera psicológica de 2 reales por dólar por primera vez desde el 3 de octubre. Finalmente el dólar cerró en 2,04 reales.
La apreciación del real está generando preocupaciones, entre funcionarios de Gobierno y líderes empresariales, de que las exportaciones locales pierdan atractivo en los mercados mundiales. El alza de la moneda generalmente encarece las exportaciones de un país en los mercados externos.
Ayer, el Banco Central de Brasil compró dólares en el mercado de cambios por decimocuarta sesión consecutiva, buscando absorber el flujo de divisas estadounidenses a la plaza local.
“Eso (la apreciación del real) ayuda a amenizar el escenario de inflación”, dijo Jankiel Santos, economista jefe de BES Investimentos. El analista agregó que el nuevo escenario también “tendrá impacto bajista en las proyecciones (de evolución de precios) del Gobierno”, recordando que el propio Banco Central apuntaba a una tasa de cambio en torno a 2,2 reales por dólar.
Con un real más fuerte “hay una menor presión sobre los bienes comercializables. En un marco en que la economía se está desacelerando, ese hecho puede llevar a revisiones”, dijo Newton Rosa, economista jefe de SulAmerica Investimentos
Acciones en caída
Por otro lado, las acciones brasileñas cayeron levemente ayer presionadas por un derrumbe de Wall Street, revirtiendo ganancias más tempranas y una serie de cuatro sesiones consecutivas de alzas. El índice de referencia Bovespa cedió un 0,1% a 51.791,61 puntos. “La confianza está un poco débil por lo que cualquier indicio de que la recuperación está perdiendo impulso cambiará el humor del mercado hacia territorio negativo”, dijo Clodoir Vieira, economista jefe de Corretora Souza Barros en San Pablo.
El Bovespa siguió a los mercados de Estados Unidos, arrastrados porque un alza del rendimiento de la deuda del Gobierno generó preocupación por una posible suba del costo del crédito para empresas y consumidores, que puede perjudicar a una recuperación económica en el mundo desarrollado y perjudicar el crecimiento de las economías de los mercados emergentes como Brasil (que venía liderando la recuperación). Las acciones de Vale, la minera de hierro más grande del mundo, fueron las que más presionaron al Bovespa, con una caída de un 2,2% a 32,36 reales. |