Las monedas relacionadas con las materias primas, como los dólares de Australia y Nueva Zelanda, que son considerados de alto riesgo, se desempeñaban particularmente bien. Estas divisas llegaban a sus récord en ocho meses contra el dólar de Estados Unidos.
Los precios del petróleo subían al máximo en siete meses y las acciones europeas ganaban el 2 por ciento.
El dólar también sufría antes de un previsto anuncio de protección de la bancarrota de parte de General Motors Corp (GM.N: Cotización).
El secretario del Tesoro de Estados Unidos está de visita en China para garantizar a Pekín que los activos estadounidenses son seguros, y además ratificar su respaldo al dólar fuerte.
Otros factores importantes para el mercado esta semana serán los encuentros del Banco Central Europeo y el Banco de Inglaterra. Se prevé que ambos mantengan las tasas de interés sin cambios en niveles bajos. También se espera para esta semana un reporte clave del mercado laboral de Estados Unidos.
Los analistas decían que las alzas de las acciones y unos sondeos de gerentes de compras de los sectores manufactureros de la zona euro y Gran Bretaña, que siguieron a unos datos similares fuertes de China, dieron más crédito a la noción de que la economía global se está arreglando y perjudicaban a la moneda estadounidense.
"Es la misma historia que hemos visto en la última semana, el retorno del apetito por el riesgo y las compras de acciones. El mercado compra por la historia del fin de la recesión", dijo Audrey Childe-Freeman, de Brown Brothers Harriman en Londres.
El mercado estaba a la expectativa del sondeo manufacturero del Instituto de Gerencia y Abastecimiento de Estados Unidos (ISM por sus siglas en inglés), que se conocerá a las 1400 GMT.
A las 1104 GMT, el índice dólar .DXY caía 0,7 por ciento a 78,687 .DXY, tras descender a su mínimo desde mediados de diciembre, de 78,586 en las primeras operaciones europeas.
El euro ganaba el 0,6 por ciento diario a 1,4236 dólares <EUR=>, tras ascender incluso a 1,4245, máximo desde fines de diciembre. El dólar también caía 0,7 por ciento a 94,70 yenes <JPY=>.