La plaza accionaria doméstica mostró ayer que superó el trauma generado por la baja en la calificación que sufrió con el fin de mayo. Aprovechó el contexto global de negocios favorable para lograr ganancias que promediaron 4,34% entre los papeles líderes y se ampliaron al 6,16% promedio, según el índice Merval Argentina. Fueron del 7,7% (Grupo Galicia) al 11,5% (Petrobras Energía), entre los más representativos del riesgo local, que habían estado muy afectados en las últimas dos ruedas por su exclusión del MSCI/Argentina. La mejora confirmó al índice Merval (principal indicador de precios de la Bolsa porteña) en sus máximos del año. Los 1656,11 puntos de su cierre de ayer lo reubican, a su vez, en el mayor nivel desde septiembre del año pasado y engrosan la ganancia del 24,5% registrada en mayo. Al círculo virtuoso se sumaron los bonos, que en el circuito extrabursátil promediaron una mejora del 3% (venían de promediar ganancias del 19,1% en mayo), en una plaza que se mantiene expectante ante un posible adelanto del pago del nuevo servicio del Boden 2012. El robusto avance de los precios, en el nivel general, estuvo justificado entre los operadores por los buenos datos que se conocieron en la víspera del sector manufacturero de China (lo que dio más impulso a las cotizaciones de las materias primas) y el alivio que generó el desenlace en la situación de General Motors, reacción que quedó mejor reflejada en los avances del Dow Jones ( 2,6%) y el Nasdaq ( 3,06%), que sirvieron para dejar los índices de precios de la Bolsa de Nueva York en sus máximos niveles desde el 8 de enero. La marcada revalorización de los papeles locales llegó por simple arbitraje de precios con las plazas del exterior, ya que el volumen de negocios en la Bolsa porteña se mantuvo comprimido, lo que muestra que los aumentos no estuvieron sostenidos en una expansión de la demanda. Pero algunos analistas temen que el proceso esté a punto de agotarse, ya que consideran que el precio del petróleo (que impulsó la recuperación del Merval por el alza de los precios de Tenaris y Petrobras Brasil en los últimos tres meses) está próximo a su precio objetivo (estimado en torno de los US$ 70 el barril, que ayer cerró por encima de US$ 68,50), lo que podría dar lugar a una pausa. Por lo pronto, ayer los precios explotaron. La mejor demostración fue el avance del 19,86% registrado por Banco Hipotecario, especie alentada por las recompras del grupo IRSA que mantiene el control de esa entidad. Javier Blanco
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