Operadores coincidieron en que también participaba muy ligeramente el Banco Central, regulando la liquidez cambiaria, frente a una demanda privada de dólares considerada normal previo a elecciones en Argentina.
Los argentinos acudirán a las urnas el 28 de junio por elecciones legislativas que, según analistas, son percibidas como un sondeo de la gestión de la presidenta Cristina Fernández.
La moneda argentina en el segmento interbancario se mantenía en 3,7425/3,745 por dólar <ARS=RASL> luego del mediodía de Buenos Aires (1520 GMT), mientras que en la franja informal <ARSB=> apenas ganaba el 0,07 por ciento a 3,80/3,805 unidades.
Estos precios son mínimos desde el 2002.
"Los negocios son tranquilos y por volúmenes normales. A primera hora el Banco Central puso una orden de venta (de dólares), pero casi insignificante", sostuvo un agente de cambios.
Agregó que "por cuestiones de estacionalidad los exportadores (cerealeros) siguen liquidando (divisas), con la compra de dólares de privados que seguramente buscan coberturas preelectorales".
En el segmento minorista de cambio, las pizarras de bancos y entidades financieras <ARSCC=> continuaban a 3,735/3,765 pesos por dólar.
Por la subida del euro a nivel global <EUR=>, el peso perdía terreno en 0,56 por ciento a 5,28/5,32 unidades <EURB=RASL> por cada moneda europea en las escasas transacciones mayoristas.