Un comentario del presidente del BCE, Jean-Claude Trichet, en una conferencia de prensa, de que era importante que Washington hubiera expresado el apoyo al dólar fuerte, favoreció al dólar contra la moneda única europea y ayudó a contener el retroceso de la divisa norteamericana.
El BCE mantuvo las tasas de interés sin cambios en el mínimo récord del 1,0 por ciento, pero dijo que anticipaba una recesión mucho más profunda en la zona euro este año que en los pronósticos anteriores.
El banco reiteró también los planes para comprar 60.000 millones de euros en bonos cubiertos, a lo largo de toda la región, tanto en los mercados primarios como en los secundarios. Los bonos deberían tener calificación AA o equivalente.
La libra esterlina cotizaba con bajas frente al dólar después de que el Banco de Inglaterra también dejó su tasa sin cambios.
John McCarthy, director de cambios de ING Capital Markets en Nueva York, dijo que "todas las declaraciones de los jefes de banca central fueron bastante benignas, aunque sobrias: una recuperación en 2010, pero anémica".
El euro subía el 0,1 por ciento a 1,4175 dólares, de acuerdo con la plataforma electrónica de negocios EBS <EUR=EBS>, tras oscilar entre 1,4242 y un mínimo de 1,4070 en la sesión global.
Trichet dijo que él aprecia las declaraciones del Gobierno de Estados Unidos sobre el "dólar fuerte".
El índice dólar, que mide su evolución contra seis monedas principales, caía el 0,2 por ciento a 79,312 .DXY.
Más temprano, el Banco de Inglaterra dejó sin cambios las tasas de interés en un mínimo histórico de 0,5 por ciento y tampoco modificó su meta de 125.000 millones de libras para la flexibilización cuantitativa, como estaba previsto.
La libra esterlina caía el 0,6 por ciento contra el dólar a 1,62 dólares <GBP=D4>, según datos de Reuters.