Por JULIÁN GUARINO - El voto de la city porteña es no positivo. Los analistas recomiendan que –acoplándose en la tónica negativa juliocesarcobiana– es “no buen negocio” aceptar el pago del cupón del Boden 2012 que pretende adelantar el Gobierno. Si bien ayer se anunció una propuesta que consiste en el llamado a una licitación para determinar a qué valor estarían dispuestos los inversores a ofrecer los cupones de intereses que vencen en agosto para un pago anticipado en junio, la respuesta adelantada que dan en el mercado argentino aquellos que poseen títulos es “a ninguna”.
En rigor, la “promo” del Gobierno viene con quita, por lo que cada inversor que acepte cobrará una cantidad menor de dinero como parte de la amortización e interés que le toca pagar al Boden. Hasta ahora, las especulaciones y transcendidos arrojaban un guarismo que podía ubicarse para la tasa de corte entre 2% y 3%. Con una quita de este tipo, el inversor terminaría convalidando una tasa de descuento del 15 % anual, que se traduce en un descuento de 2,25 % neto del bono y un pago de u$s 12,63 por cada u$s 100 de valor nominal, cuando el pago que obtendría el 3 de agosto de no aceptar el adelanto sería de u$s 12,92 por cada u$s 100 de valor nominal.
Para Juan Pablo Vera, jefe de research de Tavelli & Cía., “no es conveniente”. Vera decide calcular el rendimiento de los 60 días que “ganaría” el inversor por el adelanto, con la tasa promedio que pagan los plazos fijos en dólares para un período de tiempo similar. En este sentido, a una tasa anual de 1,75 % (considerada libre de riesgo) le correspondería un descuento neto de 0,3% versus el 2,25% que se calcula en la propuesta del Gobierno. Así, el inversor cobraría u$s 12,88 en lugar de los u$s 12,92 de agosto.
“El Gobierno pretende crear confianza”, dice Vera, “pero si toma como tasa de descuento una que está mucho más arriba que la que utilizan los bancos por los plazos fijo a 60 días, entonces estará convalidando los bajos precios a los que todavía cotizan los bonos argentinos”.
Según el especialista, por encima del 0,3% de descuento neto, ninguna tasa es conveniente.
Entre las especulaciones, existe una, –¡ay!–, que no es apta para impresionables. Consiste en aplicar la tasa interna de retorno que paga el Boden 2012, es decir, el descuento que tiene el bono actualmente a valor de mercado. Aquí una tasa del 30% anual deriva en una quita directa de 4,1%, lo que arroja un pago de u$s 12,39 por cada u$s 100 de valor nominal.
Más de lo mismo, por favor
Paradójicamente, para los analistas el Boden sigue constituyendo una buena alternativa, incluso para reinvertir la suma de dinero que se obtenga del pago del título.
El total que debe realizar el Gobierno orilla los u$s 2.300 millones, el mayor vencimiento del año, aunque una parte importante conserva la Anses (heredado de las AFJP) y otro tanto tendrían en cartera la AFIP y el Banco Nación. La fecha del pago es el 3 de agosto. En esta línea, se estudia qué impacto tendría una baja adhesión, ya que no hay incentivo que estimule, al menos desde lo financiero, la aceptación de los inversores. Desde el Gobierno, sostienen que un resultado de esta naturaleza reflejaría confianza en las cuentas públicas y en la vocación de pago.
Ayer el título ganó 0,43% en el Mercado Abierto Electrónico (MAE). Su valor de cotización cerró en los u$s 33,97, 24% por encima del precio que tenía a comienzos de año aunque muy por debajo de los u$s 54,77 que llegó a valer en julio de 2008.
Para el resto de los títulos la jornada también resultó positiva donde sobresalió el Par en pesos, con un salto del 4,21 %, mientras el Discount en la misma moneda aumentó 0,84 %. |