Los bonos de la deuda pública prolongaron ayer su buen momento por nutridas órdenes de compra, muchas de ellas provenientes del exterior, ahora que los grandes inversores están en búsqueda de las especies emergentes que tardaron más en sumarse al rebote global, ahora que el "gran dinero" abandona las posiciones de refugio en las que se mantuvo desde septiembre de 2008 y hasta los primeros días de marzo. Los títulos más líquidos avanzaron entre 2 y 3%, en el marco de una recuperación que, según los analistas, esta vez se vio beneficiada por la nueva línea de préstamos para la Argentina por un total de US$ 3300 millones, que aprobó anteayer el Banco Mundial, de los cuales ya están disponibles 450 millones. La dinámica que mostró la demanda en las últimas dos ruedas de negocios ayudó a dar nuevo impulso a la recuperación de los precios, que en el transcurso de las últimas tres semanas mejoró las cotizaciones del 30 al 40% en promedio. Sin embargo, pese a este rally, muchos bonos siguen ofreciendo tasas de retorno del 40% anual entre varias de las especies del tramo medio de la curva, lo que tienta a muchos inversores. Con todo, en la víspera se notó en la plaza menos euforia que la vista anteayer, cuando el monto de negocios fue récord para lo que va del año. Por un lado, se hicieron sentir las ventas entre los cupones (el emitido en pesos cedió 1,16%) pero, a la vez, se mantuvo firme la demanda de títulos en dólares, con los Boden 2012 y 2013 a la cabeza y con subas mayores que el 2% en ambos casos. Este avance se registró en la jornada en la que el Gobierno lanzó la subasta para el pago anticipado del cupón del 2012 (del que se negociaron en la Bolsa otros $ 11 millones, marcando un precio de 97,60, con una baja del 0,41%) y confirmó que usará el sistema de "precios múltiples", que implica que cada inversor que oferte, en caso de ser aceptada su propuesta, recibirá el valor que pidió, siempre que el descuento que haya aceptado sea mayor que la tasa de corte. El resultado de esa operación se conocerá mañana. Los negocios con acciones fueron mucho más acotados en una jornada en la que el índice Merval, principal indicador de precios de la Bolsa porteña, cerró con un alza del 0,8%, tras haber llegado a retroceder hasta un 0,39 por ciento. Mucho más positivo fue el saldo para el índice Merval Argentina, más representativo del riesgo local, que alcanzó ayer su máximo en 8 meses, al lograr transponer al fin la barrera de los 1000 puntos (quedó en 1009,83), tras ganar otro 1,72% en una jornada favorable para los papeles energéticos. Javier Blanco
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