Un día después de reconocer oficialmente la recesión, Brasil decidió mostrar su carta más agresiva, –incluso aún más de lo que esperaban los analistas–, al reducir en 100 puntos básicos su tasa de interés. Se trata de un nivel que no tiene precedente en la historia de ese país. El Comité de Política Monetaria (Copom) decidió fijar su tasa Selic de referencia desde 10,25% al nivel inédito de 9,25%.
La autoridad monetaria afirmó en un comunicado de prensa que, en su decisión, tuvo en cuenta la “perspectiva de contención de la inflación”, que acumula un 2,20% en los cinco primeros meses del año, “en relación a la meta del 4,5%” que marcó el Gobierno para todo 2009. Además de la inflación, el Banco Central incluyó en el análisis la debilidad del crecimiento de la economía.
El Producto Bruto Interno (PBI) de Brasil entró en “recesión técnica” en el primer trimestre, según se supo el martes, al arrojar una contracción de 0,8% respecto del cuarto trimestre del 2008, cuando ya había caído 3,6% ante el tercero.
El ministro de Hacienda, Guido Mantega, ya había advertido que su gobierno mantendría como objetivo el crecimiento económico del 1% este año. “El gobierno tendrá que mantener la aplicación de una política monetaria y fiscal anti-cíclicas para lograr un resultado positivo al final del año (...) El crecimiento económico es probable que rebote en el segundo trimestre, ya que en ese período las empresas suelen aumentar la producción para satisfacer la demanda”, dijo a los periodistas en Brasilia.
El Copom ya había reducido la tasa Selic en 350 puntos básicos, en sus tres anteriores reuniones, desde enero hasta ayer, en un intento por contrarrestar los efectos de la crisis financiera global sobre la economía del país. La expectativa de los analistas era que el recorte se ubicara en los 75 puntos básicos.
A pesar del fuerte impacto que busca generar una reducción mayor a la esperada, el Banco Central explicó en el comunicado que, en un futuro, los recortes de tasas serán menos acentuados, al argumentar que “se deben tener en cuenta los efectos a largo plazo que puedan tener sobre la actividad económica y la inflación”.
Tasas hacia abajo
La inflación anual en Brasil se redujo al 5,2% en mayo, la tasa más baja en los últimos doce meses. “Brasil está mostrando un fuerte compromiso con el crecimiento económico”, dijo ayer el director para América Latina de Moody’s Economy.com, Alfredo Coutiño.
Los empresarios brasileños, que se lamentan por los altos intereses cobrados en el país, pidieron que se reduzcan aún más las tasas, pues consideran que el país tiene el costo del dinero “más elevado del mundo”.
“Necesitamos tener conciencia de que Brasil todavía no venció la crisis internacional. Por lo tanto, es decisivo disminuir el costo del dinero para los sectores productivos y el mercado consumidor, estimulando la economía”, manifestó el presidente de la Federación de Industrias del Estado de San Pablo (FIESP), Paulo Skaf.
Ayer, en tanto, el real se sintió afectado por la mayor aversión al riesgo que se reflejó a nivel global, y cerró con una depreciación de 0,67%, para cerrar en los 1,951 para la venta en el mercado interbancario. “El mercado abrió relativamente tranquilo, pero vino el tema del posible cambio de la política monetaria de EE.UU. Eso creó tensión”, explicó el gerente de Treviso, Reginaldo Galhardo. |