Por Martín Kanenguiser - El polémico Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) admitió ayer que la economía está totalmente estancada, contrariando las expresiones de la propia presidenta Cristina Kirchner. Los datos oficiales del instituto intervenido de hecho por el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, se van acercando muy lentamente a la realidad: tras una caída desestacionalizada del 0,5% en el último trimestre de 2008 frente al trimestre previo, el primer trimestre de este año mostró un crecimiento nulo: 0,1%. Estos dos trimestres sin datos positivos reflejan la existencia de una situación de estancamiento, aun cuando en términos interanuales la economía, según las fantasiosas cifras del Indec, todavía exhiba un crecimiento del 2 por ciento. Las cifras del Indec también admitieron que la inversión interna bruta fija cayó 14,2 por ciento, a partir de la fuerte caída de las importaciones de bienes y servicios reales. "Esta caída se debió al retroceso de 2,3% de la inversión en construcciones y la disminución de 27,9% en equipo durable de producción. Dentro de este último agregado, para el componente nacional, se estimó una baja de 7,3%, y para el componente importado, de 37,8%", se indicó en el informe oficial de avance del nivel de actividad distribuido ayer. El sinceramiento oficial no alcanzó para conformar a los analistas privados, que ven que la economía ya está en recesión desde hace varios meses. Algunos funcionarios comparten este diagnóstico. De hecho, el Banco Central incluyó en su informe de inflación el dato del índice general de actividad del estudio Ferreres, que refleja una recesión de 3%, similar a una cifra que los analistas afirman que se maneja en "ejercicios" del Palacio de Hacienda. Calificadas fuentes indicaron a LA NACION que este resultado negativo analizado en Economía "puede estar anticipando un posible cambio de ministro luego de las elecciones legislativas del 28". El Ministerio de Economía no hizo comentarios sobre estos trascendidos. La presidenta Cristina Kirchner sostuvo que la Argentina no entraría en recesión, un deseo reiterado por varios de sus colaboradores con la intención de que las palabras se conviertan en realidad. Pero la mayoría de las consultoras y bancos afirman lo contrario. Un informe del economista Gabriel Rubinstein se acerca a la cifra de Ferreres: "Nuestra estimación, basada en las prácticas habituales previas a la virtual intervención política del Indec, arroja una caída del 4,3% interanual. Es decir, 6,3 puntos porcentuales de diferencia con la cifra publicada por el Indec", precisó. Para Rubinstein, los datos desestacionalizados también son bastante peores que los del Indec, con caídas del 2,7% para el último trimestre de 2008 y del 1,8% para el período enero-marzo. "De este modo, entre el tercer trimestre de 2008 y el primer trimestre de 2009, el PBI habría caído un 4,5%, que implica un ritmo anualizado de caída de casi el 9%. Esta caída es parecida a la experimentada por muchas economías del mundo, como las de Brasil, Italia y Alemania", concluyó Rubinstein. Para este año prevé una caída del 4,5%, parecida al 4,7% proyectado por el banco Morgan Stanley y muy lejos del crecimiento del 1% estimado por sus pares de Bank of America-Merrill Lynch. Confirmación oficial Entre ambos extremos, la consultora MVAS calcula una caída del 2 por ciento. "El propio Indec ya está mostrando una muy fuerte desaceleración, aunque el segundo semestre puede exhibir una situación mejor", dijo el analista Maximiliano Castillo. MVAS cree que aun con un repunte sostenido del precio de la soja y un "esquema de política más razonable", que coloque más en orden los números fiscales, "es imposible evitar la recesión". De este modo, el Gobierno optaría por colocar la cifra de variación anual del PBI entre el 0 y el 2 por ciento, como para evitar el pago del cupón ligado al PBI a los bonistas en 2010. En ese sentido, Hernán Hirsch, director de la consultora RSH-Macroeconómica, fue un poco más allá y consideró que "después de las elecciones habrá una baja en la demanda doméstica por la fuga de capitales que hubo, y también en la externa por el achicamiento del comercio, la sequía y la restricción a las exportaciones por parte del Gobierno". Por esta razón, según Economía & Regiones, "se rompió el círculo virtuoso que acompañó el fuerte crecimiento del período 2003-2007: menos consumo, menos producto, menos empleo". |