Por JULIÁN GUARINO - Si cada proceso electoral reabre la siempre vigente posibilidad de un cambio, –al menos de un lavado de cara a las remanidas ilusiones de permuta–, quizás las elecciones del próximo domingo sean, más bien, la evidencia acabada de que no siempre es así.
Al menos en lo que respecta a los principales participantes del mercado de capitales, esta compuerta de especulaciones que siempre se baraja cuando se habla de una votación quedó cerrada al vacío con la desaparición de las AFJP.
Los consultados son tajantes. Para la continuidad del oficialismo, la expectativa desde la trinchera es nula. Más allá de los resultados, no esperan medidas que impacten significativamente en los negocios “porque todas las que se podían tomar parecerían haberse tomado y en el sentido negativo”. Al mismo tiempo, aquellos que se mostraron reacios al “vano” ejercicio de la proyección, señalaron su disconformismo con el “vacío de propuestas” que las plataformas electorales de la oposición tuvieron para con el mercado de capitales.
“El mercado está más chico que nunca, los negocios no abundan y cada vez existe un menor incentivo a tener un mercado de capitales local”, señala un tradicional agente de la city. “Lo vemos cada vez más concentrado y menos dinámico y esto repercutirá por donde más duele, que es un país sin financiamiento”, agrega. “¿Cambios que espero?”, se pregunta el titular de una casa de cambio: “ninguno, me conformo con que no sigan las malas noticias para el mercado de capitales local y que Argentina pueda captar aunque sea una parte de la recuperación global”.
Las apuestas son escasas. Y el combustible para especular es apenas un hilo que atraviesa temáticas abordadas –y abandonadas– con anterioridad como el encaje a los capitales o las negociaciones con los holdouts. En la tarjeta de presentación que acusan los players de la city, no faltan las señas de “mercado dañado” y “sin perspectiva”, y sin embargo al rascar con la uña curiosa, sí existe una pregunta, donde la apuesta primera, el punto de arranque, la peregrina rueda de la maquinaria de incentivos aparecería recién cuando el Gobierno “logre reinsertarse en el mundo y negocie con el Club de París y los holdouts”.
Para los consultados, éste podría ser el ábrete sésamo a la revancha: “Esto nos ayudaría a salir de la categoría de mercado de frontera, mejoraría nuestros recursos y a la vez fortalecería la economía”, señala un portfolio manager de renombre.
“Si el soberano minimiza su riesgo y asume finalmente sus compromisos de deuda, esto implicará en sí mismo un gran avance para el mercado, que así será visto de otra manera en el exterior”, señala la directora de una entidad de primer nivel. “Esto redundará en mejores precios, caídas de costo al financiarse de las empresas tanto en la plaza local como en el exterior y en el mayor atractivo de los activos locales”.
Paleta de propuestas propias
Para el encaje impuesto a los capitales golondrina, señalaron que “antes tenía sentido si se quería evitar la volatilidad, pero ahora habría que dar gracias a aquellos dólares dispuestos a pararse en activos locales”.
Otro de los puntos más transitados fue el de la salida de las AFJP del mercado. “Se perdieron jugadores institucionales que no se han reemplazado”. “Buscaría la forma de incrementar volumen, algo que se lograría al volver al mercado internacional para tener acceso al financiamiento”, dijo el titular de un fondo de inversión.
“Me concentraría en bajar la intensidad del intervencionismo en las empresas”, se ilusiona un operador. |