Por CLARA AGUSTONI - Falta sólo una semana para las elecciones y el mercado financiero local está dando señales de creciente nerviosismo. Como es habitual en la plaza argentina, la incertidumbre ha llevado a los inversores a volcarse de lleno al dólar, la clásica reserva de valor de los ahorristas locales. Tan es así que la semana pasada no sólo se disparó la demanda de billetes, sino que crecieron con mucha fuerza las operaciones “alternativas” que permiten cubrirse en moneda extranjera.
Lo que más llamó la atención de los analistas en los últimos días es la creciente demanda que tuvo el cupón de renta y amortización del Boden 2012 con vencimiento el 3 de agosto, que desde el 8 de junio pasado cotiza en el mercado como un título independiente. Ese cupón o strip subió 3% la semana pa sada, y ya está cotizando a u$s 13,5, u$s 0,60 por encima de lo que pagará el Gobierno en agosto por cada uno de esos títulos.
Según los expertos, el interés que despierta este activo se debe a que ofrece a los inversores la posibilidad de cubrirse en dólares sin tener que pasar por los controles que ejercen el Banco Central (BCRA) y algunas autoridades del Ministerio de Economía –con Guillermo Moreno a la cabeza– en el mercado cambiario. En concreto, la estrategia consiste en comprar el strip y esperar hasta el 3 de agosto, cuando el Gobierno nacional pagará por cada uno de esos títulos u$s 12,92 en dólares billete. “Si el inversor está especulando con que el mercado va a ir para abajo y que el peso se depreciará, quedarse con el cupón en cartera es una buena alternativa, porque ese es un activo que lo va a pagar el Gobierno en efectivo en menos de dos meses”, dijo Sabrina Corujo, analista de Portfolio Personal.
Los ahorristas prefieren cubrirse de esta forma aún cuando significa pagar un “sobreprecio”. “El strip se está usando como mecanismo para comprar divisas sin pasar por los controles del Gobierno”, explicó Eduardo Fernández, analista de Rava Sociedad de Bolsa. “Los inversores saben que cobrarán u$s 12,92 por cada strip, pero como apuestan a que el dólar se apreciará con fuerza después de las elecciones, no les importa pagar hoy u$s 13,5 por ese activo. Lo que muestra ese precio es que el mercado está convalidando un tipo de cambio de $ 3,93 para agosto”, agregó.
El viernes, el dólar subió de $ 3,7660 a $ 3,7690 en el segmento mayorista, en que operan los bancos y las empresas. Sin embargo, el volumen transado en esta plaza siguió siendo muy reducido, debido a que aquí los controles del BCRA funcionan muy eficazmente. Mientras tanto, el dólar para las operaciones de contado con liquidación –mecanismo que se usa para sacar divisas del país– se disparó con mayor fuerza: pasó de $ 3,94 a $ 3,98 en apenas dos días. “Las operaciones de contado con “liqui” estaban planchadas. Ahora, sin embargo, estamos viendo que se están moviendo nuevamente”, indicó Fernández.
Como muestra de ello basta ver cuánto se agrandó la brecha entre lo que cuesta la acción de Tenaris en el mercado local y lo que vale el ADR de la compañía que cotiza en Nueva York: en la última semana, ese diferencial pasó del 2% al 5%, y el dólar implícito para realizar la transacción de contado con “liqui” con los papeles de Tenaris pasó de $ 3,94 a $ 3,98. Más marcado es lo que ocurrió con los papeles de Banco Francés y de Telecom. En el primer caso, el dólar implícito pasó de $ 3,91 a $ 4,02 en apenas dos días; mientras que en el segundo se disparó de $ 3,91 a $ 4,08 en el mismo período.
La creciente diferencia entre las cotizaciones del dólar formal e informal es una muestra clara de que el nerviosismo está aumentando en el mercado local a medida que se acercan las elecciones. En los próximos días se espera que la demanda de instrumentos que permitan cubrirse en dólares seguirá firme, e incluso crezca más. |