Por IGNACIO OLIVERA DOLL - La crisis global y los conflictos políticos internos dejaron su huella en todos los productos bancarios, y hoy cuesta encontrar números optimistas en el sector. Los datos oficiales ya dan fe de una fuerte contracción en los servicios que las entidades prestan a empresas e individuos; sugieren que, a partir de ahora, los argentinos empezarán a sentirse un poco más lejos del sistema.
En rigor, hoy son cada vez menos las empresas que depositan los sueldos de sus empleados en cuentas bancarias; se redujo así decenas de miles de cuentas sueldo y cajas de ahorro; desaparecieron más de un millón de tarjetas de crédito. se percibe, a la vez, menor cantidad de emisiones de cheques de los titulares de cuentas corrientes; se mantuvieron estancandas las operaciones a plazo fijo de compañías y particulares; y se desaceleraron las tarjetas y cuentas de débito, como no lo hicieron nunca desde el año 2003 hasta hoy.
“El mercado se achicó, y por eso es muy fuerte la competencia que hay entre los bancos para tratar de colocar plata: hay menos actividad en las empresas, y estamos todos peleando por lo mismo”, resumió el gerente de banca empresas de una entidad líder local. El primer trimestre de este año (el último medido por el Banco Central, y publicado ayer) dejó como saldo una reducción de 2.419 firmas en la cantidad de compañías que pagan los salarios a través de bancos; una caída de 180.776 cuentas sueldo, 124.160 cajas de ahorro y 1.114.515 de tarjetas de crédito (ver aparte); y un descenso de 1.117.986 cheques en la cantidad de emisiones. Se ve, además, un notable estancamiento en las operaciones a plazo fijo y las cuentas corrientes de individuos y empresas, y una fuerte desaceleración en cuentas y tarjetas de débito (ver infografía).
“El problema es la fuerte desaceleración de la actividad y son principalmente Pymes las que despiden empleados, o que pasan a sus trabajadores a otro terreno, el de la informalidad”, con otras condiciones”, comentó el ejecutivo de un banco de primera línea.
Mal momento
En el Banco Credicoop, enfocado especialmente sobre los productos para pymes, explican que hoy no perciben esta contracción que se ve a nivel del todo el sistema, por haber implementado una nueva “política de captación”, que incluye bajos costos en la cuenta y en los servicios. Pero aún así reconocen que “hoy está costando conseguir nuevas cuentas sueldo”. “Se ve, sobre todo en la publicidad de los diarios, que hay una mayor competencia por éstas y por otros productos en el mercado. Lo notamos en la promoción de las tarjetas de crédito, que se implementan para fidelizar al cliente, y que buscan lograr que no se los usuarios no se les vayan a otro lado. Quieren retenerlo y evitar que lo captemos nosotros”, se entusiasmó el gerente de banca empresas, José Luis Romani.
En los bancos destacan, además, que la gran desaceleración que registran en las pymes, se percibe bastante menos en las empresas de primera línea. |