Por Clara Agustoni y Ignacio Olivera Doll - Pocas sorpresas. Eso es lo que quiere el mercado financiero local este domingo: ni una victoria arrasadora, ni una derrota contundente del oficialismo en las elecciones del 29. Y es que cualquiera de esos escenarios tendría un efecto negativo en las acciones y los bonos locales, porque podría despertar un “arrebato emocional” del matrimonio presidencial que haga peligrar la estabilidad del mercado.
“El escenario de una clara diferencia en el resultado electoral –así sea de una victoria o de una derrota del oficialismo– es el más preocupante. En ese caso el mercado podría verse influenciado por una mayor incertidumbre en la que lo que se trataría de medir sería la reacción del Gobierno”, dijo Sabrina Corujo, jefa de research de Portfolio Personal. “Si el oficialismo gana, podría sentirse confiado en el apoyo popular y en consecuencia profundizar el modelo actual con mayor fuerza. Mientras tanto, si pierde podría sentirse traicionado, y volverse a generar ese clima de rumores varios que existió tras el “no” de Cobos”, agregó.
En la misma línea, Mariano Kruskevich, responsable de análisis de Grupo SBS aseguró que si el resultado de los comicios de este domingo es tal como se pinta en las encuestas, no se verá mayor reacción en la Bolsa. “Ese escenario ya está descontado en los precios de acciones y bonos”, indicó. Ahora bien, “si el resultado es uno más extremo, podemos tener mayor volatilidad en los mercados, sobre todo en el mes de julio”, señaló.
En especial, son los bonos los que se presentan como más sensibles a lo que pase en los comicios. “La suerte de las acciones locales está atada a lo que pase con Petrobras Brasil y Tenaris. Esos dos papeles, además, se mueven en relación al petróleo, y por ello creemos que no estarán tan pendientes a lo que pase con las elecciones, sino que mirarán con mayor atención lo que ocurra con la economía a nivel global”, dijo Kurskevich. “Mientras tanto, los títulos públicos sí están muy atados al “riesgo país” y seguramente reaccionarán con más vehemencia ante lo que pase el domingo”, agregó.
“En bonos el mercado es más sensible. Siempre lo fue a los ruidos políticos, y por ende, puede verse mas influido por el escenario electoral. Esto, de hecho, ya se observó esta semana cuando la campaña comenzó a recalentarse y la presión sobre el dólar aumentó”, dijo Corujo.
De cualquier modo, para Luis Palma Cané, titular de Fimades; lo que el mercado no festejará es la posibilidad de que se profundice el actual modelo económico que, según el experto, “está completamente agotado”. “Las estatizaciones, los subsidios y la prohibición de distribución de utilidades son cuestiones que el mercado no ve con buenos ojos”, dijo Palma Cané.
La campaña trajo ganancias
Desde que se anunció el adelantamiento de las elecciones, los activos financieros locales han tenido un recorrido impresionante. El Merval subió 48%, y los bonos en dólares treparon hasta 50%. En gran parte, ese avance se debió a las mejores condiciones financieras globales. Sin embargo, los analistas sostienen que también fue posible gracias a que en el oficialismo se mostró más moderado y eligió atravesar la campaña sin anuncios anti-mercado.
De ahora en más, sin embargo, puede que la situación cambie. “En los próximos meses veo un escenario más complicado, tanto para los bonos como para las acciones”, dijo Eduardo Fernández, de Rava Sociedad de Bolsa. Especialmente, hay expectativa con lo que pueda pasar con el dólar en el mercado cambiario”, agregó. “Con seguridad, veremos precios más deprimidos o con tendencia lateral hasta que pase el invierno. Pero no descarto que para más adelante, hacia agosto o septiembre, se empiece a ver nuevamente un tono más positivo”, señaló. Para Kruskevich, en acciones lo más complicado puede pasar por el sector bancario. En tanto, lo más atractivo –en un escenario de mejora económica global– pasa por los papeles industriales. |