Con el dólar pedido por el público y el Banco Central vendiendo para contener su precio, terminó la semana previa a las elecciones. La rueda de hoy será clave para ver cómo sigue el humor.
Pero nada indica que hayan cambiado las expectativas. El Gobierno no obtuvo un resultado favorable y, si bien se esperaba la derrota, la confirmación siempre juega en contra y no desarma los sentimientos negativos.
Todos los negocios especulativos que se podían hacer, se hicieron. Los apostadores de bonos fueron los que más ganaron. Los Boden 2015 se mantuvieron firmes, el viernes subieron casi el 2% y suben el 25% en el mes. Los Boden 2012, en cambio, perdieron el 0,22%. Va a ser difícil que los títulos posdefault en dólares tengan ahora un sendero de alzas tan nítido como a lo largo de mayo y junio.
Los bonos en pesos entraron en un campo volátil al extremo. Los Discount en pesos, los principales bonos del canje de la deuda, bajaron el 0,12%, y los cupones PBI en pesos perdieron el 1,62%. La versión en dólares de estos derivados cayó el 4%. Ni el fraude del INDEC midiendo el crecimiento de la economía los ayuda.
Los bonos posdefault en pesos alternaron subas y bajas. Lo más notorio fue que el Bogar acumuló otro avance de más del 1% después de la debacle que padeció el lunes y el martes, cuando perdió el 10% de su valor.
El dólar, con el Central vendiendo más de u$s 30 millones, terminó a $ 3,81 en las casas de cambio y a $ 3,88 en el mercado marginal. |