Por: Mara Laudonia Los mercados volvieron a perder brillo, tras la gran excitación que tuvieron el día después de los comicios. Varios factores se conjugaron para trazar una jornada con mucha volatilidad, que empezó con subas, siguió con fuertes bajas que se moderaron sobre el cierre.
El discurso de Cristina, la previsible toma de ganancias luego de un día de euforia, el mal humor que provino de los Estados Unidos por la inesperada caída en la confianza del consumidor, la baja de los commodities y el cierre del mes (y del trimestre) fueron un cóctel que terminó afectando a los bonos y dejó a la Bolsa prácticamente en equilibrio, con un rojo de 0,08%.
El Boden 2012 se precipitó más 4%, los Par y Discount en pesos de la reestructuración de deuda perdieron más de 2%, por lo que el riego país trepó a 1057 puntos.
Por su parte, el dólar volvió a cotizar $ 3,81 en la city, y el mayorista también cerró apenas por encima del lunes, a $ 3,798. Esta suba del dólar fue convalidada por el Banco Central, en un día en el cual la tendencia fue vendedora, hubo mucha oferta de dólares por la liquidación de los exportadores, y se operó un volumen "normal" de 350 millones. Las empresas se desprendieron de las divisas por pagos del fin de mes y aguinaldos. Es así que la entidad monetaria aprovechó para comprar entre 30 y 40 millones de dólares, que pasarán a engrosar las reservas.
Un termómetro que utiliza para medir la fuga de capitales es calcular el costo el dólar implícito en una maniobra que los operadores denominan "contado con liqui". Esto es, se compran con pesos bonos o acciones que cotizan afuera, y luego se venden allí para dejar la plata afuera y saltear el mercado de cambios. "Esto no está sucediendo. El contado con liqui bajó unos centavos, a un costo de dólar en 3,88 pesos", consideró Leandro Verrier, de Bullmarket .
Sin embargo, predomina la cautela frente a los próximos pasos de la política. Miguel Bein, ex funcionario del gobierno de De la Rúa, consideró que, "el discurso de la Presidenta repercutió en los mercados. Hay una tensa espera, debido a que nadie sabe si finalmente habrá cambios o no".
Es así que los inversores se volcaron una "previsible" toma de ganancias. "Si nada cambia,nada amerita que siga ningún rally ", concluyó Bein. |