SANTANDER.- El ex director gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI) y ex ministro de Economía español, Rodrigo de Rato, reconoció ayer "los resultados positivos que mostró la política macroeconómica de la Argentina", pero sugirió "reforzar el papel de la política fiscal y, aunque sean momentos más difíciles, acelerar la agenda de la normalización de los mercados y de la relación con los acreedores". Rato fue el principal orador de la última jornada del VIII Encuentro Santander América latina, al que fueron invitados 40 medios de la región. Consultado por LA NACION sobre la tirantez que, desde el FMI, caracterizó a su relación con el ex presidente Néstor Kirchner, el economista prefirió evitar la confrontación. "El pasado, ya está. Los argentinos pueden mirar los últimos años y ver qué oportunidades ha habido y si fueron aprovechadas o no; por ejemplo, en lo relacionado con la normalización de la deuda", dijo. Rato deslindó la responsabilidad del Fondo y de otros organismos internacionales que no pudieron anticipar la actual crisis global. "El FMI era consciente de los desequilibrios ahorro-inversión y hace mucho tiempo advirtió sobre eso, con un éxito muy limitado. Ante unas primas de riesgo tan bajas, la posición de la mayoría de los países era que el mercado lo podía financiar", señaló. "De cara al futuro, hay que recordar que la evolución de la confianza internacional la miden los mercados", dijo el ex funcionario español. Y lo mismo que dijo para la Argentina lo hizo extensivo al promedio de América latina. "Hay un reconocimiento de que la política macroeconómica de la región ha sido muy positiva. Que en mitad de una crisis de estas dimensiones, puedan bajarse las tasas de interés y encontrarse que la falta de financiación exterior no es mayor ni más urgente que en otros países emergentes, y que los niveles de riesgo país no se han incrementado, sino al contrario, en varios países, indica que ha habido una transformación y que las lecciones del pasado han sido aprendidas", celebró. Antes de ser ministro del gobierno de José María Aznar y funcionario del FMI, Rato fue diputado durante 25 años. Ahora es gerente general de inversiones en España del banco de inversión Lazard, y asesora a La Caixa, la mayor caja de ahorros de España, y al Banco Santander. Tareas por hacer Para el economista, "América latina tendría que ser una zona del mundo que salga fortalecida de cara al futuro, pero eso no va a pasar automáticamente. Cuestiones como la liberalización interna de los mercados, diversificación de exportaciones, integración regional, mejora en la política social y horizontes fiscales estables, por sólo mencionar algunas cosas". En la lista de fortalezas de la región, Rato incluyó "el marco macroeconómico y las expectativas de inflación, la flexibilidad del tipo de cambio y la estabilidad de las instituciones democráticas y macroeconómicas". También destacó el volumen y la homogeneidad de la población, la relativa tranquilidad geopolítica, la producción de materias primas y los niveles energéticos satisfactorios. Y entre las desventajas enumeró la pobre diversificación, la concentración de las exportaciones de materias primas o en pocos mercados de destino. "Además, tiene un nivel de ahorro limitado, un comercio regional muy pobre y no ha sido capaz de integrarse regionalmente", agregó. |