Por LEANDRO GABIN - Los inversores están expectantes. Después del cambio de gabinete, que generó un malhumor manifiesto en los tenedores de bonos argentinos, los rumores no cesaron. Ahora, la especulación de moda habla de que Amado Boudou, otrora titular de la ANSeS y flamante ministro de Economía, tendría en carpeta normalizar la relación del país con el mundo financiero (acelerar el canje a los holdouts). Y Boudou, que manejó la caja más codiciada del país ($ 102.000 millones), sabe mejor que nadie que los fondos del organismo previsional no alcanzan para cumplir con todas las necesidad oficiales (rescatar y fondear discrecionalmente a ciertas empresas y financiar al Tesoro Nacional).
También por estos días se habla de que Guillermo Moreno estaría perdiendo poder en el Gobierno. ¿Tendrá las horas contadas u operará desde las sombras? Parece que, por lo menos, se busca que la presencia del secretario de Comercio Interior pase lo más desapercibida posible.
De producirse algunas de las suposiciones, los títulos públicos podrían tener la excusa para volver a subir (y mucho). De hecho, habría argumento para que los inversores del exterior (que 24 horas antes del cambio de Gabinete recomendaban comprar deuda argentina) vuelvan a poner las apuestas (y el dinero) sobre la mesa. No porque vayan a darle un cheque en blanco al gobierno de Cristina Fernández de Kirchner (algo improbable) sino debido a que el rendimiento de los bonos supera con creces a cualquier otro país. Cuando cae el precio de los activos (como últimamente) se incrementa el retorno.
Tomando como referencia el retorno del Boden 2012 –uno de los más líquidos de la plaza y aquél que siguen los bancos de Wall Street– y comparándolo con una emisión similar en términos de moneda (dólar) y vencimiento (en 2012), se encuentra que este título rinde hasta 15 veces más que la deuda de América Latina. El cálculo surge de contrastar a dicho Boden, con un retorno del 30% anual, con el Global 2012 de Chile que rinde apenas 2%. Diferencias de este calibre también se encuentran, siempre en emisiones comparables en plazos y monedas, observando un bono de Colombia que rinde 3,26% (o sea, el Boden paga 9 veces más). El título del Perú de Alan García, que ahuyentó en su momento a los inversores y que ahora es respetado por la comunidad financiera internacional, paga una tasa del 3%, o sea 10 veces menos que la Argentina. Para los nostálgicos, el camino de este título argentino no siempre fue tan sombrío como ahora. A mediados de 2005, lejos de las crisis, rendía tan solo 8%.
Yendo más allá de la región latinoamericana, en el universo emergente, los traders del exterior hacen este cálculo cuando ponderaban si recomendar Argentina o no: el Boden 12 promete pagar 6 veces más que un título de Turquía; mientras que la deuda de Ucrania rinde la mitad que la de Argentina. El título que desató el escándalo en julio de 2008, el Boden 15 que se le entregó a Hugo Chávez pagando un 15% anual en dólares (lo más alto desde el Megacanje de Domingo Cavallo), rinde actualmente 24%, cinco veces más que un título de similar plazo de Brasil.
Por estas razones, los inversores no son del todo pesimistas. Dependerá de las señales que surjan del Ejecutivo con respecto a las versiones que rondan en las últimas horas. Así y todo, que tengan rendimientos tan elevados habla de la desconfianza (casi crónica) que existe con el país. Un hipotético buen negocio para el inversor que, por estos costos, restringe cualquier colocación de deuda al país.
30%
Es el rendimiento del Boden 2012. La caída de precio hizo que se incrementara el retorno, algo que incentiva a los inversores a la hora de volver a posicionarse.
Esto marca el deterioro del país emisor
11,2%
Es lo que rinde la deuda del polémico Hugo Chávez para una emisión con vencimiento en 2010. Tiene una de las tasas más altas del América latina, comparable con los países más inestables de la región
5%
Es la tasa de un Global 2015 de Brasil, el país de Lula Da Silva, que es grado de inversión para el mundo financiero. La deuda brasileña es poco volátil y por tanto, una alternativa de inversión conservadora
2%
Es la tasa que paga Chile por una emisión al 2012. Es otro país con buena reputación en el mercado, algo que se traslada al costo de financiamiento que tiene que afrontar a la hora de colocar deuda |