Por JULIÁN GUARINO - En los pasillos de la bolsa todos tienen un plan B. El “A” es hacer como hacen todos: si caen los precios, compran; si sube, venden. El “B” es hacer lo contrario: si cae, venden; si sube, compran.
Sin embargo, de un tiempo a esta parte hay quienes han visto renacer a una casta iluminada de inversores que inquietan los salones de la entidad con la sola misión de divulgar una idea: hay que volver a “los fundamentales”. No, no es un grupo de música tropical. Hablamos de números, datos que reflejan la salud de una compañía.
Por eso hay quienes, hecho un bollito de papel, conservan un cuadro de valores. Toman en cuenta –entre otros– los datos de mercado y balance de cada compañía. Piensan por ejemplo en ratios. Cruzan el valor de mercado de la empresa con la ganancia que trajo la compañía y, el resultado es el ratio precio ganancias.
Y han descubierto que el grueso de las compañías que cotizan en la bolsa porteña ostenta un valor relativo que equivale a sólo el 50% de sus pares brasileñas. ¿Promo 2x1? ¿Venganza por el gol de Claudio Paul Caniggia a los brasileños en el mundial de Italia 90?
Comparar con el ratio precio/ganancias les da una idea de cuán sobrevalorada o subvalorada puede estar una acción. Por ejemplo, una acción cuya relación de precio-ganancia o P/E sea de 10, quiere decir que la compañía percibe ganancias anuales de $1 por cada $10 del precio que ostenta la acción. Por ejemplo, según este cálculo, el Banco Macro vale la mitad que Bradesco. El papel de la entidad que conduce Jorge Brito tiene un precio que resulta mucho más bajo que sus competidores en Brasil. Para la gente de Research For Traders, ésto es uno de los factores que, en el mediano plazo, terminará impulsando los valores de las compañías locales.
“Hay un castigo que le corresponde al mercado local. Y existe otro tanto que se paga por ser un mercado de frontera y el riesgo de liquidez que eso implica”, señalan en RFT.
“Desde el punto de vista del inversor, es un descuento lógico en el precio que se paga pero nos parece excesivo y en el mediano plazo debería corregirse”, agregaron.
El precio valor libros –utilizado en el caso de las entidades financieras– también recibe su cuota de crédito. El valor de libros es el valor teórico de una acción, según las cifras del estado patrimonial. Expresa cuantitativamente en qué medida el precio de una acción se acerca al valor de libros, es decir, permite conocer en cuánto el precio sobrepasa o está por debajo del valor que surge del estado contable de la empresa. Si se compara el Itaú Unibanco versus el Grupo Financiero Galicia, la resultante es que la entidad local cotiza tres veces más bajo que su par brasileña.
El buen clima continúa
Subido al buen clima en los mercados del exterior –pero en muchos casos con la especulación de un mejor escenario a nivel doméstico– la bolsa local cerró ayer en alza. El índice Merval ganó 1,4% y avanzó hasta los 1.626 puntos, tras la firme escalada del 4,45% del miércoles, lo que arroja un incremento del 10% en la semana.
En este punto, los analistas ven una inminente toma de ganancias que podría operar en la jornada de hoy.
El sector bancario apoyó el ascenso bursátil. Los papeles del Banco Francés subieron 3,48% y los del gigante Grupo Financiero Galicia ganaron 2,29%.
“Fue un día aburrido, típico de días de ejercicio de opciones, donde se despertó el Merval en las últimas dos horas de la mano de la reacción de los mercados externos”, dijo Rubén Pascuali, operador de Mayoral Bursátil a la agencia Reuters
Los bonos, en cambio, mostraron un comportamiento dispar y una tendencia que no quedó del todo definida al menos entre las emisiones más difundidas. El Discount en pesos retrocedió 1,06%, pero el Par quedó 1,60% arriba. El Boden 2012 avanzó 0,53%. |