Las reservas internacionales de Brasil, que a finales del año pasado llegaron a ser afectadas por la crisis económica global, se recuperaron en los últimos meses y la semana pasada se ubicaron en un nuevo récord de u$s 209.576 millones, informó el Banco Central.
Se trata del mayor valor desde el 6 de octubre del año pasado, cuando sumaban u$s 209.386 millones y antes de que comenzaran a retroceder por los efectos de la crisis y por las ventas de dólares realizadas por el organismo emisor para impedir una rápida depreciación del real.
El Banco Central llegó a vender cerca de u$s 14.500 millones de sus reservas para frenar la devaluación de la moneda, pero el dólar, que a comienzos del año llegó a ser vendido a cerca de 2,50 reales, hoy ya se ubica por debajo de los 2,0 dólares.
El emisor, por lo mismo, volvió a comprar dólares en el mercado desde el 8 mayo y, desde entonces, ya ha recompuesto las reservas en cerca de u$s 6.200 millones. El Banco Central también utilizó cerca de u$s 24.500 millones de las reservas para reforzar la oferta de crédito de algunos bancos y hacer frente a la escasez de recursos que se registraba en los mercados internacionales como consecuencia de la crisis.
Con la normalización del crédito, parte de esos recursos ya han regresado al organismo emisor. Brasil posee actualmente un nivel de reservas suficiente para pagar todas las deudas del país en moneda extranjera, por lo que se considera un acreedor internacional.
La cómoda situación le permitió al Gobierno anunciar el mes pasado que Brasil adquirirá u$s 10.000 millones de bonos expedidos por el Fondo Monetario Internacional (FMI) como forma de ayudar a financiar el organismo multilateral. Pese a que el dinero será ofrecido como un préstamo al FMI y el organismo podrá ofrecerlo a otros países que los necesiten, los recursos seguirán siendo contabilizados como parte de las reservas internacionales brasileñas. |