El ministro de Economía, Amado Boudou, confirmó ayer la decisión de recomprar o canjear los bonos que se actualizan con la inflación. Oficialmente, la medida busca mejorar la ecuación financiera del país, que enfrenta vencimientos por cerca de US$ 20.000 millones hasta 2010, aunque también servirá para aliviar la polémica por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), al que se acusa de subestimar la inflación para, de esta manera, reducir el pago de los intereses que tributan estos títulos. "Estamos trabajando en un canje de esos bonos, estamos buscando la combinación más adecuada", explicó Boudou tras un encuentro con industriales. "Habrá canje o recompra. Estamos trabajando en todas las alternativas porque habrá un amplio menú", agregó el funcionario. En el mercado se espera que sea un canje porque calculan que el Estado carece de fondos para recomprar. Boudou había dicho anteayer que también se evalúa el destino de la cuota de US$ 2500 millones que le tocaría al país por el plan de fortalecimiento de reservas de naciones miembros que el Fondo Monetario Internacional votó el mes pasado. Los bonos que ajustan por CER, un coeficiente elaborado con base en el cuestionado índice de precios al consumidor (IPC) del Indec, se encontraban entre los títulos de deuda más castigados por los inversores ante el temor de un nuevo default. Sin embargo, en los últimos meses empezaron a recuperar terreno por compras de la Administración Nacional de la Seguridad Social (Anses), que era comandada precisamente por Boudou. |