Fiel al objetivo de lograr una fuerte reactivación en la economía local, incluso por encima de las amenazas que pueda mostrar la inflación, el Comité de Política Monetaria (Copom) de Brasil volvió a reducir ayer su tasa Selic en 50 puntos básicos, por unanimidad y tanto como preveían los mercados, de 9,25% a 8,75% anual. La decisión, que pretende servir de “paliativo” a una economía que se encamina hacia su primera contracción en 17 años, significó acumular un recorte de 500 puntos básicos desde principios de año hasta hoy. Pero el comité sugirió, también, el “principio del fin” para el ciclo de relajación monetaria que empezó ese país en enero pasado.
El comunicado que difundió ayer la entidad advirtió que, “debido al desfasaje entre la reducción de interés y sus efectos sobre la economía”, la Comisión evalúa que este nivel de tasas “es coherente con un escenario benigno de inflación, que contribuye a asegurar la convergencia de la inflación con la trayectoria de las metas en un horizonte pertinente, hacia una recuperación ‘no inflacionaria’ de la actividad económica”.
El diagnóstico del Copom no hizo más que reflejar una sensación que ya ganó un buen lugar en el mercado: la prioridad de este año es, como sea, sacar a flote la actividad, aunque eso implique convalidar algunos puntos adicionales de inflación, por encima de las metas establecidas por el Central. El PIB de Brasil entró en una recesión técnica en el primer trimestre de este año, al contraerse 0,8% respecto del cuarto trimestre de 2008, cuando ya había caído 3,6%. Eso explica que prácticamente todas las apuestas de los inversores estén depositadas ahora en la estabilidad de la tasa Selic para lo que queda de este año. Y que cada vez sean más fuertes las sospechas de que la inflación terminará siendo la “gran preocupación” del ente monetario recién para fines del año próximo: hoy los contratos a futuro de tasas de interés hablan de una suba de 300 puntos básicos en la Selic, hasta 12%, para fin de 2010.
El pronóstico para la inflación medida por el Indice de Precios al Consumidor Amplio (IPCA), para este año, subió esta semana por tercera vez consecutiva: de 4,50% a 4,53%, y se ubicó así por encima de la meta de inflación del Banco Central (de 4,5%). El avance para 2010 fue, en cambio, de 4,40% a 4,41%.
Los analistas advierten que la salida de la crisis está cada vez más cerca en Brasil, por la enorme capacidad que mostró el país para implementar políticas anticíclicas durante este tiempo. “Las políticas fiscales han tenido efectos evidentes: la producción y venta de automóviles se recuperaron de la fuerte caída de fines de 2008. Las ventas al mercado interno ya superaron niveles previos a la crisis, para alcanzar en junio 260.000 unidades. Además, la producción en la demanda interna de bienes de consumo durable parece comenzar a recuperarse, tras el recorte de impuestos en electrodomésticos”, explicó un informe de Ieral.
La próxima reunión del Copom, en la que no se esperan cambios para la Selic, será el 1 y 2 de septiembre.
Ayer, en tanto, la Bolsa paulista interrumpió una racha alcista de cinco ruedas, al caer 0,3%, a 53.072,57 puntos, por el influjo de Wall Street. Y el real se apreció 0,20% frente al dólar, al cerrar en las 1,904 unidades por dólar para la venta, a pesar de que el Banco Central había ofrecido comprar divisas en el mercado de cambios a la vista, con el propósito de neutralizar los efectos del fuerte flujo de dólares en la plaza local.
|