EN EL MERCADO CAMBIARIO, EL CENTRAL SE VIO OBLIGADO A ELEVAR SUS COMPRAS PARA SOSTENER EL DÓLAR
La pelea que se desató en las entrañas del justicialismo se sumó al conflicto energético y llevó al índice de acciones líderes a perforar la barrera de los 1.200 puntos, acumulando en apenas dos días una baja de 4,69%.
El Merval sufrió ayer una fuerte caída de 2,18%, y acumula así una baja de 4,69% tan sólo en las dos últimas ruedas. La crisis que se desató en las entrañas del Partido Justicialista (PJ) se sumó al conflicto energético y fue el principal causante de que la bolsa porteña perforara la barrera de los 1.200 puntos, y finalizara el día en las 1184,6 unidades.
Ayer, profundizando aún más la crisis que el viernes último se desató en el PJ, renunció el presidente del Consejo Nacional del partido, Eduardo Fellner y ya son más de 7 los miembros que dieron un paso al costado.
La baja fue tan fuerte que ni siquiera el impulso de Wall Street pudo contribuir a revertir la tendencia. Con subas de 1,14% y de 1,66% respectivamente el Dow Jones y el Nasdaq guiaron el rumbo alcista que se vivió en toda la región, a excepción de San Pablo en donde la Bolsa apenas cayó 0,05%. Mientras tanto, la Argentina operó a espaldas de la región
"Se percibe una actitud muy cautelosa por parte de los inversores. El que estaba comprando dejó de comprar y se mantiene a la espera de definiciones", explicó Pablo Tavelli, gerente a cargo de Santander Sociedad de Bolsa. "Ya no se ve ese frenesí que había hace un par de semanas, antes de que se hiciera público el conflicto del suministro de energía", agregó.
A todo esto, ya desde hace más de una semana que las empresas eléctricas vienen advirtiendo al Gobierno sobre la falta de suministro que afectará básicamente a las empresas y que le pondrá un freno al crecimiento económico del país. Ayer se decidió que las empresas distribuidoras reduzcan un 5% la tensión del suministro, llevando la tensión actual de 220 a 209 voltios.
"El disparador, sin dudas, fue el ruido político de los últimos días", sintetizó Jorge Alberti, del Accionista.
De este modo, desde comienzos de la semana pasada la bolsa acumula una caída de 7,10%, después de haber alcanzado un máximo histórico de 1.275 puntos. Con esta baja, la ganancia del Merval en lo que va del mes se reduce a apenas 0,12%.
En un principio, las acciones más golpeadas fueron las de las empresas de consumo intensivo como Acindar, Siderar y Tenaris, pero en los últimos días esta racha se extendió a casi todo el mercado.
Ayer, a excepción de los papeles de Atanor y Telecom que subieron 0,28% y 0,32% respectivamente, el resto de las empresas líderes registraron números rojos. Las más afectadas fueron las acciones de Siderar, que cayeron 5,45%; las de Transportadora de Gas del Sur, que bajaron 3,40%; las del Grupo Financiero Galicia, con una baja de 3,30%; y las de Bansud y Tenaris que descendieron 3,20% y 3,03 % respectivamente.
"El mercado tiene asumido que la crisis es un problema, pero sabe que no es el fin del mundo", señaló Rafael Ber, de la consultora Argentine Research. En la misma línea se ubicó Pablo Tavelli, quien destacó que "se ve que los inversores dan por hecho que la sangre no llegará al río".
Además, no sólo el mercado bursátil se vio afectado por la crisis del PJ. Los bonos llegaron a registrar bajas de hasta el 5% no sólo por las tensiones del justicialismo sino además por las palabras de de Guillermo Nielsen, quien aseguró que la deuda en default está sobrevaluada.
Presión cambiaria
En el mercado cambiario, después de varias ruedas de intervenir con u$s 25 millones por día, el Banco Central se vio obligado a elevar su participación, comprando u$s 30 millones. Así logró que la divisa, después de operar durante gran parte de la rueda con una una suba de un centavo, cerró finalmente sin cambios respecto a la jornada anterior, a
$ 2,86 para la compra y a $ 2,90 para la venta en su cotización al público.
Ayer las cerealeras liquidaron u$s 37,2 millones y no fueron las principales demandantes de divisas, sino que hubo varios inversores que ante el ruido político optaron por refugiarse en el dólar.
Por otro lado, los analistas coinciden en la Bolsa aún no llegó a su piso y aseguran que sólo cuando haya señales políticas que disipen la incertidumbre se producirá el rebote. "Para que se hable de un piso tienen que producirse dos factores: que los precios sean atractivos y que haya una solución a los conflictos políticos y energético", explicó Tavelli, quien acotó que "es poco probable que esto ocurra en el corto plazo".
Ayer se operaron casi $ 51 millones en acciones locales y en el mercado creen que el escaso volumen es un factor que también retrasará el rebote. "Hace un poco más de una semana, tras haber alcanzado el máximo desaparecieron los compradores", comentó Jorge Alberti. "No existen las olas de compra que en otro momento hubiesen permitido el rebote como tiempo atrás", agregó. |