El euro alcanzaba máximos de siete semanas en su cruce con el dólar el día en el que el Ifo alemán superó todas las expectativas. La divisa comunitaria sumaba, así, su segunda semana al alza frente al billete verde, mientras su vecina británica sufría los efectos de la caída del PIB del Reino Unido en el segundo trimestre. Los síntomas de mejora en la economía y un dólar a precio de 'ganga' parecen motivos suficientes para seguir apostando por monedas de altos tipos de interés. En definitiva, en el euro. Que Bernanke y Geithner coincidan en exigir una supervisión financiera más efectiva también obliga a poner la cotización del billete verde en 'barbecho'. Los operadores quieren que la inercia alcista les pille en una posición ventajosa y consideran que mantenerse en el euro es buena elección. Mantenerse porque la cotización de la moneda única se mueve, desde hace unos días, dentro de los mismos márgenes. Ha hecho de la cota de los 1,42 dólares su nuevo soporte. Aún así, el euro hoy marcaba máximos de siete semanas en su principal cruce. Excusas para avanzar no le han faltado. Esta mañana se conocía que el índice Ifo de confianza empresarial de Alemania alcanzaba sus máximos de octubre, una situación calcada a la mejora del PMI manufacturero y de servicios de la eurozona. En EEUU, el protagonismo se lo llevaban hoy el presidente de la Reserva Federal (Fed), Ben Bernanke, y el secretario del Tesoro, Timothy Geithner. El 'capo' de la Fed reclama al Congreso mayores poderes para el organismo que dirige, mientras que Geithner apela un sistema regulatorio más efectivo. La penitencia de la libra Mientras el euro se vestía de verde, la libra sufre las consecuencias del peor dato del PIB británico desde 1955. El Producto Interior Bruto (PIB) de Reino Unido se contrajo el 0,8% en el segundo trimestre respecto al primero, con lo que acumula una caída interanual del 5,8%, el mayor retroceso desde que comenzara a elaborarse la estadística en 1955. La caída registrada en este segundo trimestre supera las previsiones de los analistas, que auguraban una contracción del 0,3%. Cuando quedaban apenas unos minutos para el cierre de los mercados del Viejo Continente, el euro se apreciaba poco más de un 0,2% frente al billete verde y se cambiaba en 1,4192 dólares después de haber marcado máximos de siete semanas al cambiarse en 1,4291, máximos desde el pasado 3 de junio. La libra, sin embargo, caía casi un 0,8% frente al euro. |