Por LEANDRO GABIN - A partir de hoy, las reservas internacionales del Banco Central caerán u$s 2.000 millones (aunque el monto final podría ser algo inferior). Las necesidades del Gobierno, y la falta de acceso a los mercados, hacen que deban recurrir a Martín Redrado para conseguir los dólares para pagar el vencimiento de Boden 2012 (por u$s 2.250 millones). El stock de reservas, por ende, pasará de poco más de u$s 46.000 millones (el viernes de la semana pasada) a u$s 44.000 millones.
Pero desde Reconquista 266 esperan que el drenaje de reservas se recupere rápido: la Junta de Gobernadores del FMI tiene que aprobar la distribución de los Derechos Especiales de Giro (DEG), mecanismo que le permitirá al BCRA recibir u$s 2.450 millones aproximadamente. El desembolso efectivo de esos fondos sería entre agosto e inicios de septiembre.
La caída de reservas no traería inconvenientes para el tipo de cambio ni para el respaldo de los pesos en circulación. El mismo BCRA dice que desde el punto de vista monetario, esta operación es equivalente a la que se verifica cuando cualquier agente económico privado accede al mercado cambiario. En este caso, el Tesoro compra dólares al Central entregando pesos a cambio, y usa los dólares para cancelar deuda. Específicamente, el Gobierno retira el monto necesario para hacer frente al vencimiento de una cuenta que tiene en el BCRA. Esos dólares depositados forman parte de las reservas, por ende cuando las retiran cae el stock. “No hay cambio patrimonial ni pérdida de respaldo de los pesos en circulación, ya que se trata de una disminución simultánea y proporcional –al tipo de cambio vigente– de los activos (reservas) y los pasivos (dinero en circulación) del BCRA”, explica la autoridad monetaria.
Para David Mermelstein, de Econviews, el tipo de cambio que surge de tomar los pasivos monetarios y no monetarios (como las Lebac y Nobac) contra las reservas, es similar al actual. O sea, el Central puede con un dólar a $ 3,84 “rescatar” los pesos utilizando los billetes que tiene atesorados. “Si se hace la cuenta lineal, con menos reservas debería subir el tipo de cambio, pero no se espera que suceda”, añade. El caso extremo, por ejemplo, es Hong Kong: sus reservas equivalen a 6 veces los pasivos monetarios.
De todas formas, la dinámica para el BCRA no es la misma que años atrás. Si bien abundan los casos en donde el Tesoro utiliza (pagando con pesos) los dólares de las reservas para cancelar vencimientos, las arcas del Central no crecen este año como tampoco lo hicieron en 2008. Sucede que el convulsionado clima financiero de 2008 y parte de este año (a nivel internacional y principalmente local) hizo que la autoridad monetaria tuviera que vender dólares en lugar de comprar (como venía haciendo años atrás). La pérdida de billetes en el circuito cambiario fue “maquillada” por la deuda tomada con el Banco Internacional de Pagos (BIS). Según Finsoport, “el efectivo mínimo en moneda extranjera y en menor medida el financiamiento del BIS continuaron apuntalando un proceso tendiente a evitar un mayor deterioro del stock de reservas”. La consultora del ex secretario de Política Económica Jorge Todesca señala que las reservas acumularon –en el año y hasta mediados de julio– un descenso cercano a u$s 400 millones y el apalancamiento en moneda extranjera (alrededor de u$s 1.800 millones) ayudó a evitar un descenso superior. Para contrarrestar la caída de reservas el Central podría utilizar el swap con China y el que se firmaría en dos semanas con Brasil por u$s 1.800 millones.
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