El diagnóstico del europeo Jordi Fabregat, director del Executive Master en Dirección Económico-Financiera de la prestigiosa escuela de negocios ESADE (una de las mejores de Europa), ubicada en Barcelona, es más complaciente con los estadounidenses que con sus propios compatriotas: Europa estará librada a la suerte de Estados Unidos, en la salida de la crisis, por el hecho de que el gobierno de Obama “ya ha puesto toda la carne al asador”. De visita en el país y durante una charla en exclusiva con El Cronista, el académicó pronosticó un “final más feliz” para los países emergentes que para los desarrollados, y una ineludible inflación en la recuperación definitiva.
– ¿En qué momento de la crisis ve que estamos?
– No acabamos de ver los brotes verdes. Cuesta ver datos positivos y si este rebote anticipa la salida de la crisis. El único indicador optimista ha sido justamente el PIB americano, que quedó en una contracción de sólo 1% en el segundo trimestre. Pero el gran problema de esta crisis es el desempleo, que llegaría al 10% a fin de año en EE.UU. Ése es un nivel psicológico importante.
– ¿Quién espera que salga más fortalecido: Europa o EE.UU.?
– La salida de la crisis se verá antes en Estados Unidos, a pesar del desempleo, y quizá más a principios de 2010. Lo que pasa es que en EE.UU. una de las claves es el consumo, que representa el 75% del PIB. Pero el tema es: ¿la gente va a consumir? Si la tasa de endeudamiento de las familias respecto de su ingreso disponible es del 120%, quiere decir que las familias tienen una deuda superior a su renta de un año, y probablemente lo primero que hagan las familias es reducir sus deudas antes que comprar cosas. Y si lo que tiene que tirar de la economía es el consumo, habrá que ver si esto es posible. Para toda Europa es impensable una salida de la crisis si antes no lo hizo Estados Unidos.
– ¿Entonces ve un euro más débil respecto del dólar?
– La incógnita de la evolución de la tasa de cambio del dólar con el resto no creo que se sepa. Habrá que considerar qué va a pasar en Estados Unidos. Antes, los dos grandes déficit de este país, fiscal y comercial, llevaban a pensar en un dólar devaluado. Sin embargo llevamos años con estos y eso no pasa. Para que caiga el dólar necesitaríamos que la gente vendiera dólares. Pero eso no lo vemos. No imaginamos, por ejemplo, al gobierno chino vendiendo. Es difícil que lo haga, teniendo tantas reservas en dólares: generar una caída del dólar implicaría una pérdida de valor en sus divisas.
– ¿Considera que salir sin inflación es posible?
– No. Con tanto dinero en el sistema, es muy difícil.
– Hay quienes dicen que es un error buscar la solución en el donde se la originó...
– La inyección es para mantener el sistema financiero. Como no se ayude a la banca de esta manera, el crecimiento es imposible. Si le quitas velocidad al dinero, volvemos al trueque: para mantener un determinado nivel de actividad necesitás intermediarios que canalicen el nivel de inversión. Jordi Fabregat
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