El apetito por el riesgo era limitado, en una sesión de negocios tranquila. Los futuros de bolsa de Wall Street eran presionados a la baja tras una caída de 3 por ciento en las acciones chinas.
El dólar operaba con pocos cambios contra una canasta de monedas principales antes de la serie de datos que saldrán más tarde en Estados Unidos.
"El yen ha sido el principal beneficiario de los movimientos en los precios de las acciones pero en general, los rangos han sido estrechos para las principales cotizaciones", dijeron en un informe los analistas de JPMorgan.
A las 0946 GMT, el euro EUR= había descendido el 0,1 por ciento a 1,4250 dólares. La paridad no reaccionó a la caída anual de 0,7 por ciento que registró la inflación de la zona euro en julio, algo mayor que la estimación inicial de una baja de 0,6 por ciento.
El euro regresaba desde el máximo en casi una semana en torno a 1,4327 dólares visto el jueves.
Ese nivel se alcanzó gracias a unos indicadores que inesperadamente mostraron que las economías francesa y alemana recuperaron el crecimiento trimestral en abril-junio.
Los futuros de la Bolsa de Nueva York bajaban el 0,2 por ciento mientras que las acciones europeas recortaban las ganancias iniciales , aunque lograban permanecer en territorio positivo.
El índice dólar .DXY bajaba levemente a 78,403. La moneda norteamericana caía 0,3 por ciento contra el yen, a 95,10 unidades de Japón JPY=.
Los analistas estaban a la expectativa de las cifras del índice de precios al consumidor (IPC), la producción industrial y la confianza del consumidor que se darán a conocer más tarde en Estados Unidos, para ver si la economía sigue mejorando.