Por Javier Blanco - Convencidos de la escasa fortaleza que podría tener la recuperación de la economía global, los grandes inversores del mundo optaron ayer masivamente por desprenderse de activos de riesgo y volver a la tranquilidad del dinero en cuenta (liquidez) o los bonos del Tesoro estadounidense. Provocaron así una brusca corrección en los precios que desvalorizó fuerte todas las commodities e hizo caer hasta un 7% los papeles argentinos que cotizan en Nueva York, en un movimiento que algunos analistas ya advertían como probable tras el significativo rebote de los últimos meses. El ajuste se había comenzado a incubar días atrás, cuando la economía China cerró una semana en la que sorprendió al mundo al divulgar indicadores menos sólidos de lo que se esperaba en producción industrial, exportaciones y originación de nuevos créditos. "El nuevo orden mundial obliga cada vez más a fijar la mirada sobre esa economía y su mercado financiero. Y las noticias que vinieron de ese país no resultaron lo suficientemente buenas últimamente", advirtió el viernes la consultora local Delphos Invesment. Pero el temor explotó ayer en la propia Bolsa de Shanghai, que se desplomó un 5,8%, un retroceso que adquiere mayor dimensión si se considera que las acciones chinas, en promedio, ya habían caído un 6,6% durante la semana pasada. La señal de alerta provocada por este derrumbe contagió al resto de las plazas y provocó un efecto dominó asimilable al visto en los peores días de la crisis financiera internacional, lo que dejó una colección de "rojos" que fueron de Singapour (-3,25%) a Moscú (-5,1%) y de París (-2,16%) a Wall Street (sus índices quedaron de 2 a 2,75«ajo), en una jornada en la que quedó a salvo el Merval sólo por haberse mantenido la Bolsa porteña inactiva gracias al feriado. El panorama pesimista se extendió cuando en Wall Street la empresa de artículos para remodelar viviendas Lowe´s Cos. informó una caída en sus ganancias trimestrales, lo que robusteció la percepción de que el esperado repunte de esa economía está aún lejos. El gasto de los consumidores representa más de dos terceras partes de la actividad en EE.UU. La respuesta de los inversores fue vender los activos considerados más riesgosos, lo que aumentó en diez puntos promedio el riesgo emergente y generó fuertes pérdidas en las acciones argentinas que se operan en Nueva York, donde las bajas rondaron el 7% en los casos de Petrobras Energía, Edenor y Transportadora del Gas del Sur; fueron mayores al 5% en Tenaris, Banco Francés, Galicia y Cresud, y llegaron al 4,4% en Telecom. A su vez, la tendencia a la recuperación del dólar (ayer sólo eclipsada por el salto alcista del yen japonés) colocó al euro en su menor valor respecto de la moneda estadounidense en dos semanas y causó bajas en todos los precios de las materias primas que miden internacionalmente su valor en esa divisa. En esa volteada, cayeron también los granos. En el mercado de Chicago (EE.UU.), el contrato septiembre de soja cerró a US$ 362,37 por tonelada, una caída de US$ 14,07 (3,74%), mientras que para el maíz la cotización bajó 1,65%, al cerrar en US$ 123,62, y para el trigo, 2,15% al negociarse a US$ 173,21 la tonelada (ver aparte). Para el analista Ricardo Baccarín, vicepresidente de Panagrícola, la corrección, en este caso, fue amplificada por "un escenario climático favorable que hace prever buenas cosechas de soja en los Estados Unidos". |