La de ayer fue una jornada atípica en la que las bolsas cuyos indicadores de precios y negocios están más sesgadas al sector petrolero no pudieron aprovechar el salto alcista del 4,7% que el crudo registró sobre el final de la rueda, cuando el mercado se enteró de una fuerte e inesperada caída en las reservas estadounidenses. Ese dato, que volvió a colocar el precio del barril de crudo liviano cómodamente por encima de los US$ 72 (quedó a US$ 72,42, cuando venía de US$ 69,19), no bastó para dar impulso -por caso-, a la Bolsa porteña, que cerró neutra pese a que las empresas vinculadas con el negocio petrolero (como Tenaris y la brasileña Petrobras) tienen una incidencia superior al 61% en su principal termómetro de precios, el índice Merval. El desacople, un fenómeno que sorprendió a los operadores, fue mucho más tenue en la Bolsa paulista, donde las acciones de Petrobras, las de mayor peso en el Bovespa, ganaron un 1,49% y justificaron buena parte del avance del 0,73% con que cerró ese índice. Para algunos operadores, la explicación a la disímil conducta está vinculada con la iliquidez de la plaza local, el inminente vencimiento de opciones y el temor que generó aquí el nuevo derrape de la Bolsa china. Ese mercado, cuya conducta causó el pasado lunes un sacudón financiero mundial, llegó a caer 5% ayer, aunque cerró con una baja final del 4,3% tras un mínimo rebote. Esa situación es seguida con atención por analistas y operadores, los que creen que de la evolución de la situación en China y Brasil depende buena parte de la suerte argentina. Ese razonamiento tiene en cuenta la incidencia que la demanda china posee en el mercado de granos (básicamente para la soja) y el que una cada vez más visible recuperación de Brasil tiene sobre el sector exportador local en automotores y alimentos. "Son dos estabilizadores que adquieren más y más importancia en la medida en que la economía argentina mantenga sus problemas de visibilidad por errores del Gobierno", explicó un avezado operador. Por lo pronto, ayer aquí sólo cuatro de los 11 papeles que componen el panel líder finalizaron con alzas: Pampa Energía (2,2%); Petrobras Brasil y el Grupo Galicia (0,7%), y Banco Macro, que ganó 0,30 por ciento. En la vereda de enfrente sobresalieron las diferencias negativas de Aluar (-2,5%); Telecom (-1,3%); Siderar y Edenor (-0,9%) y, sorpresivamente, Tenaris (-0,1%). Entre los bonos, por el contrario, hubo rebotes generalizados que se hicieron más importantes entre los golpeados títulos en pesos ajustables por CER emitidos a mayor plazo. Javier Blanco
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