Por Silvia Pisani - WASHINGTON.- La futura embajadora de los Estados Unidos, Vilma Martínez, subrayó la importancia de que la Argentina "normalice la relación" con sus acreedores internacionales. Así lo sostuvo en una serie de encuentros privados en esta ciudad, algunos de cuyos aspectos fueron relatados a LA NACION por asistentes. Las reuniones fueron escenario para que la diplomática escuchara los primeros reclamos empresariales por "falta de reglas claras" y de "dificultad" en el diálogo con el Gobierno. También comparaciones picantes, como la de algunos ejecutivos que consignaron las ventajas de Brasil sobre la Argentina en cuanto a la gobernabilidad y la previsibilidad. Los encuentros convocaron a dirigentes políticos y ex diplomáticos, así como a un buen listado de representantes de empresas con intereses en nuestro país o en la región, entre ellas, HSBC, Citigroup, Bank of America, Monsanto, Cargill, Apple, Dell, Motorola, AES y Caterpillar. También asistieron personalidades que desarrollaron gestiones políticas o diplomáticas en la región. Entre ellos, los ex embajadores de los Estados Unidos John Negroponte (Naciones Unidas), Lino Gutiérrez (Buenos Aires) y Anthony Harrington (Brasil), así como el ex secretario asistente para la región, Peter Romero. Las definiciones de Martínez siguen el tono de la comparecencia con que logró su confirmación en el Senado. Y se producen cuando, en Buenos Aires, el encargado de negocios de la embajada inició contactos con el ministro de Economía, Amado Boudou. En el costado político, uno de los aspectos que bosquejó Martínez fue el papel de la Argentina como "aliado regional" de los Estados Unidos en materia de "estabilidad democrática, derechos humanos y seguridad", según se indicó. Destacó que, si bien es consciente de que su mejor activo en esta tarea a la que llega sin experiencia diplomática es "su costado blando" -en alusión a la capacidad de escucha y de diálogo-, "no significa que carezca de "un costado duro". Cuando faltan algunas semanas para su llegada a Buenos Aires, la abogada elegida por Barack Obama para representar a su país viene manteniendo una serie de encuentros privados en los que perfiló aspectos de su futura tarea y también escuchó sugerencias. En ellos, la futura diplomática dio muestras de lo que definió como las características salientes de su biografía personal: "Capacidad de escu-cha, de compromiso con los problemas y de búsqueda de soluciones", dijo. En esta primera etapa de su trabajo, Martínez pareció más cómoda escuchando que dando respuesta a inquietudes, según impresiones coincidentes. Cauta, la futura representante de Washington optó por leer sus breves comentarios iniciales. Y, a la hora de dar alguna respuesta, prefirió los párrafos cortos. Antes de poner pie en Buenos Aires, los primeros reclamos que llegaron a oídos de Martínez despuntaron con quejas empresariales por la ausencia de "normas claras" en la Argentina, por la "dificultad" del diálogo con el Gobierno y por la "falta de previsibilidad" en el escenario para desarrollar negocios. Brasil vs. la Argentina Martínez no se detuvo en ningún caso particular. "Sé lo que es la tarea de abogar", intentó tranquilizar, tras recordar que en la Argentina, las empresas norteamericanas daban empleo a más de 150.000 personas. Y, en el desarrollo de la conversación, recordó que la inversión "no va allí donde no ve estabilidad y transparencia". Esta serie de encuentros sirvieron para que la futura embajadora también asistiera a algunos intercambios sobre la situación regional. "¿Por qué Brasil tiene un nivel de gobernabilidad más previsible que el de la Argentina?", soltó uno de los asistentes. En el intercambio inmediatamente posterior participaron, entre otros, Negroponte, Harrington y Peter Romero, el ex secretario asistente para América latina durante el gobierno de Bill Clinton. "Recuerde que el gobierno argentino es mercurial", fue una de las advertencias. Otra, que Martínez pareció acoger de buen grado, fue que viajase mucho por el interior, donde las realidades "se perciben de modo distinto que en la Capital Federal". Hubo ya encuentros en el Council of Americas y el Council for International Understanding, así como con organizaciones religiosas de fuerte predicamento en la Argentina. Días atrás, la embajadora mantuvo también un encuentro de trabajo con el embajador Héctor Timerman. |