La libra esterlina operaba con menos presión tras unos datos que reflejaron que la economía británica se contrajo a un ritmo ligeramente más lento de lo que se creía antes.
El dólar australiano marcó un máximo en dos semanas por las crecientes expectativas de que el Banco de la Reserva de Australia aumentará las tasas de interés antes de fin de año.
Con el euro plano con respecto al nivel del jueves, el índice dólar contra una canasta de monedas se cotizaba con alzas sólo marginales, devolviendo ganancias anteriores.
Las acciones europeas y el petróleo avanzaban el 1 por ciento y los futuros de bolsa de Estados Unidos apuntaban al alza, por lo que el apetito de los inversores por el riesgo respaldaba a monedas "riesgosas" como el dólar australiano en detrimento de otras como el yen.
"El yen continúa negociándose en función de factores globales y de oscilaciones en el ciclo del riesgo (...) mientras que las monedas 'riesgosas' como la australiana vuelven a subir hoy", dijo Michael Hart, estratega de cambios de Citigroup en Londres.
A las 1045 GMT, el dólar y el euro subían ambos el 0,5 por ciento contra el yen a 93,90 yenes JPY= y 134,70 yenes EURJPY=, respectivamente.
Los reportes económicos de Japón mostraron que la deflación y la tasa de desempleo del país alcanzaron niveles récord, junto con una abrupta baja en el gasto de las familias.
La libra esterlina ascendía un tercio de punto porcentual contra el dólar a 1,6320 dólares GBP= tras unos datos revisados del producto interno bruto que reflejaron un ritmo de contracción ligeramente más lento en el segundo trimestre.
El euro estaba plano a 1,4350 dólares EUR= y el índice dólar, que mide su valor contra una canasta de monedas, ascendía el 0,1 por ciento a 78,09 .DXY.