La plaza financiera local mantuvo ayer la tónica de los últimos días. El dólar retrocede en el mercado mundial pero acá, pese a que aflojó la demanda privada, se mantiene firme a $ 3,848 por unidad (a nivel mayorista) para corroborar que el problema es el mismo de siempre: el peso y, el impacto que sobre su valor tiene la tasa de inflación local. Pero como no se aprecia una aceleración en la tasa de devaluación, el mercado sigue operando con un horizonte en torno de 4 pesos para fines de año, lo que evita reacomodamientos por ajuste cambiario. En la Bolsa porteña, los precios de las acciones no logran definir nueva tendencia y los negocios son pocos y focalizados. Ayer, el índice Merval cerró neutro, traccionado a la baja por la debilidad de los papeles petroleros (cayó 1,56% Petrobras Brasil y 0,52% Tenaris), pero el Merval Argentina (más representativo del riesgo local) avanzó 0,93% gracias al empuje de Edenor ( 3,6%); Siderar ( 3%); Pampa Energía ( 1,4%) y el Grupo Galicia ( 2 por ciento). Los bonos de la deuda, por su parte, volvieron a caer a la espera de detalles de un canje anunciado por el Gobierno (finalmente se conocieron del cierre de la rueda) y afectados por el clima que genera el nuevo round con el campo. Sigue cayendo fuerte el Discount en pesos: ayer cedió otro 2,5% (venía de recuperar 1,3% tras perder 7% en los dos días previos), pero equilibraron los Bocon pausibles de canje. 143
Javier Blanco
- La cantidad de cheques de pago diferido (por un total de $ 3,5 millones) negociados ayer en la Bolsa. La tasa a 30 días: 11,75% anual
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