Septiembre también llegaba al mercado de divisas. Los inversores recogían beneficios en las monedas de altos rendimientos ante el mal tono que se respiraba en la renta variable. El euro perdía la cota de los 1,43 dólares, mientras que el yen registraba su mayor nivel en siete semanas frente a la divisa comunitaria y el billete verde. Comienza el nuevo curso, regresa la aversión al riesgo en los principales mercados y sus efectos se trasladan a las cotizaciones de monedas de altos tipos de interés como el euro. La divisa comunitaria cedía en sus principales cruces aunque sus descensos eran moderados. Sin embargo, frente al billete verde perdía la cota de los 1,43 dólares. Aún así, los expertos todavía conservan el optimismo estival. Consideran que las bajadas en la renta variable y la vuelta a la aversión al riesgo son un trámite para un mes históricamente bajista. Creen que el euro volverá a la senda alcista y que podría rebasar los 1,44 dólares, siempre y cuando no caiga por debajo de los 1,40 dólares. El peso del desempleo Uno de los baches que obligaban a la prudencia era el dato de empleo en el sector privado en EEUU. La destrucción de empleo en Estados Unidos continúa desacelerándose, pero a un ritmo superior al esperado por los mercados. El sector privado perdió otros 298.000 puestos de trabajo en agosto, frente a los 360.000 de julio, y a los 250.000 previstos. Pese a los datos conocidos ayer, mejores de lo esperado, los inversores se centraron en las cifras del paro para apostar por la prudencia y las monedas refugio. Así, cuando quedaba poco más de media hora para el cierre de los mercados del Viejo Continente, el euro firmaba tablas con el billete verde y se cambiaba en 1,42 dólares. El Banco Central Europeo (BCE) fijaba el cambio oficial en 1,4220 dólares. Frente al yen, la divisa comunitaria bajaba casi un 0,2%. |