El oro trepó a un máximo de seis meses, llegando a u$s 999,50 por onza, por conjeturas de que un dólar débil alentará la demanda de metales preciosos como inversión alternativa. La plata, por su lado, se disparó al máximo precio en los últimos 13 meses.
El oro ha subido 4,6% en los tres primeros días de septiembre, la mayor alza de tres días desde marzo y una racha que no parece destinada a cortarse pronto.
El euro se ha disparado 13,5% contra la moneda estadounidense en los últimos seis meses. Y la relación histórica entre ambos activos indica que el metal amarillo tiende a subir cuando el dólar cae.
“El dólar va a ser la causa principal del fortalecimiento del oro el resto del año”, dijo a Bloomberg David Barclay, analista de metales de Standard Chartered Plc en Londres.
Los futuros del oro para entrega en diciembre subieron u$s 19,20, o 2%, a u$s 997,70 por onza en la división Comex de la Bolsa Mercantil de Nueva York, después de subir hasta 2,1% al máximo precio desde el 23 de febrero.
“El oro parece encaminarse a la marca de u$s 1.000”, dijo en una nota a los clientes Miguel Pérez Santalla, subdirector general de ventas de Heraeus Precious Metals Management en Nueva York.
En Londres, el metal precioso para entrega inmediata trepó u$s 16,43, o 1,7%, a u$s 994,93 por onza.
El 20 de febrero fue la última vez que los precios para entrega inmediata superaron los u$s 1.000 y llegaron a un récord de u$s 1.032,70 en marzo de 2008.
Con envión
“La próxima tendencia alcista está en marcha” en lo que al oro se refiere, dijeron ayer en un informe analistas de SEB AB en Estocolmo. Es posible que el metal suba a u$s 1.112, según el informe.
“La demanda de inversión en oro es aún muy fuerte, y ello ayudará a impulsar a los precios al alza con el tiempo”, dijo a Reuters Helen Henton, jefa de materias primas de Standard Chartered.
“Creemos que superará los 1.000 dólares en el cuarto trimestre, impulsado principalmente por la caída del dólar”, agregó.
La especialista de Standard Chartered señaló que “el salto inicial tuvo que ver con la leve debilidad de los mercados bursátiles (y) un poco de aversión al riesgo, pero la magnitud implica que tuvimos un salto grande de un inversor particular”, precisó. |