Las renovadas dudas sobre el estatus del dólar como moneda de reserva mundial a largo plazo, la mudanza de los inversores que salen del dólar hacia otros activos como el oro, y las compras de euros relacionadas con opciones, habían impulsado la ola de ventas de dólares el martes.
Pero el miércoles, la caída de las acciones globales y de los futuros de bolsa de Wall Street limitaban la búsqueda de activos de riesgo, aunque los operadores decían que el dólar estaba a la vista de algunos niveles clave de soporte, como un mínimo de julio a 91,73 yenes y la marca de 1,4550 por euro.
"Las monedas de riesgo continúan disfrutando un respaldo amplio incluso cuando persisten las dudas sobre la salud de la economía global", dijo Daragh Maher, operador cambiario de Calyon.
A las 0921 GMT, el euro EUR= oscilaba cerca de la marca clave de 1,4500 dólares, una ganancia diaria de 0,1 por ciento. El martes había alcanzado el récord del año a 1,4535 dólares.
Los analistas de UBS redujeron sus estimaciones para el dólar porque "los mercados de acciones continúan evolucionando bien en el corto plazo y los inversores de Estados Unidos siguen difersificando sus carteras hacia mercados externos".
Por lo tanto, en un informe, UBS elevó su proyección del tipo de cambio euro/dólar a un mes a 1,45 dólares desde 1,40, y a 1,35 desde 1,30 en tres meses, previendo un rango de 1,40-1,50 por ahora.
El miércoles, el índice dólar, que sigue su comportamiento contra una canasta de seis divisas, estaba plano en 77,306, después de bajar incluso a 77,047 el martes .DXY.
El dólar se sostenía contra el yen, subiendo el 0,1 por ciento a 92,44 unidades de Japón JPY=.
Las expectativas de los mercados se centraban el miércoles en el reporte Libro Beige de la Reserva Federal de Estados Unidos, un resumen de las condiciones económicas en los 12 distritos de la Fed.
(reporte adicional de Charlotte Cooper en Tokio)