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Gustavo Bazzan - El euro se encareció ayer otra vez frente al dólar en el mundo y eso se notó también en las pizarras de las casas de cambio del microcentro. Los precios de compra y venta quedaron ayer en Buenos Aires en 5,55 y 565 pesos por euro.
Para los ahorristas e inversores locales bien podría decirse que esos números no causan demasiado impacto. Ocurre que la operatoria en euros en Buenos Aires es casi una rareza. Al menos así se desprende del último informe cambiario del Banco Central.
En todo el segundo trimestre del año, las operaciones en euros alcanzaron apenas el equivalente a 102 millones de dólares en las casas de cambio, que en ese período operaron por US$ 1.285 millones (ver infografía).
Otra de las contras que tiene operar en euros para los pequeños inversores es que el "spread" entre el precio de compra y venta es del 1,8%, cuando en las operaciones con dólares es del 1%.
Pero más allá de estas apreciaciones válidas para la compra y venta local, lo concreto es que gracias a la apreciación del euro (devaluación del dólar), la Argentina puede "heredar" esa depreciación del dólar sin generar tensiones en el mercado local. De hecho, se ganó "competitividad cambiaria" sin tocar el tipo de cambio, que desde hace más de 20 días permanece quieto en 3,86 pesos por dólar.
Esa devaluación es la que le permite también al Central evitar una devaluación mayor del peso para "compensar" el recalentamiento de la inflación que se observó el mes pasado y apunta a continuar en septiembre.
El desinfle del dólar está vinculado a varios factores, según explicó a este diario el economista Miguel Bein:
El dólar es utilizado como "refugio" cuando el panorama global pinta tormentoso. Pero ahora que los datos económicos hacen pensar en que la crisis va quedando atrás, los operadores globales se desprenden del dólar y se pasan a otras divisas que les permitan apostar a mayores ganancias financieras.
Es un poco lo que pasa en la Argentina. Se desaceleró la demanda (y la fuga) de dólares y hay más apuestas a los títulos públicos que se negocian en pesos.
A nivel mundial, también hay un diferencial de tasa de interés. El Banco Central Europeo tiene una tasa de referencia del 1% y la FED de sólo el 0,25%.
Este escenario impulsa los precios de las materias primas y la Argentina puede, así, recaudar más divisas por lo que le vende al mundo.