Como el valor de los vehículos no ayudará esta vez a las necesidades recaudatorias del fisco bonaerense, el gobernador de la provincia, Daniel Scioli, subirá a partir del año próximo las patentes de los autos de más de 40.000 pesos un 20 por ciento. Así se desprende de la ley impositiva enviada a al congreso provincial la semana pasada.
El razonamiento es sencillo. Año tras año, el valor de los vehículos venía aumentando y, con ellos, la suma tomada por las aseguradoras para cubrirlos. Sobre ellas se calcula habitualmente la patente que la provincia cobra a los automotores, por lo que el incremento del valor del auto se traducía en mejores ingresos para la provincia. Pero el estancamiento del mercado automotor amenazaba con trasladarse al fisco. De esta forma, la provincia se asegura recaudar.
Además, Scioli autorizará a los municipios, que cobran las patentes de autos de más de diez años de antigüedad, a aumentarlas otro 20 por ciento.
Como contrapartida, los autos de menos de 20.000 pesos tendrán bajas de entre 0,2 y 0,4 puntos en las alícuotas que se emplean para las patentes. Sin embargo, éstos suelen ser los más viejos y el cobro del impuesto está en manos de los municipios.
Los autos de entre $ 20.000 y $ 40.000 mantendrán las actuales alícuotas (3,6%), por lo que sólo pagarán más patente si el seguro aumenta el valor del vehículo. Los autos con valores de entre $ 40.000 y $ 60.000 verán incrementarse la alícuota de 3,6% a 3,8%. Las de los vehículos de más de $ 60.000 pasarán de 3,6% a 3,9%.
La provincia gravará la compraventa de autos usados con el impuesto a los sellos y la eximirá de ingresos brutos, un tributo que registra niveles de evasión del 80% en estas operaciones.
Además, Scioli busca que el Congreso provincial faculte a la Agencia Recaudadora ARBA a secuestrar vehículos que no estén al día con el pago de las patentes, lo que generaría un ingreso extra de $ 500 millones los próximos meses, según cálculos del fisco bonaerense.
Recaudar o recaudar
El proyecto de ley impositiva que ingresó la semana pasada a la cámara de Diputados provincial contempla, además de los cambios en el impuesto automotor, alzas en otros tributos provinciales.
El más resonante de ellos fue la intención de Scioli de incrementar un 20% el impuesto inmobiliario a las casas cuyo valor fiscal superen los $ 150.00.
Además, la ley impositiva contempla otra suba para el impuesto inmobiliario rural, con excepción de las zonas afectadas por la sequía en las que se haya declarado la emergencia agropecuaria. El incremento previsto para 18 de los 134 partidos de la provincia no tiene tope, salvo para las inmediaciones de la cuenca del Salado, donde no podrá exceder el 33%.
Otro de los puntos salientes del proyecto es la fijación de un impuesto a las herencias y donaciones para “las personas físicas y jurídicas que resulten beneficiarias de una transmisión gratuita de bienes”, aunque, con una exención para los patrimonios o bienes que no superen los $ 3 millones.
Además, Scioli propuso gravar la carga y descarga de mercadería en los 14 puertos comerciales bonaerenses con una tasa de $ 10 por tonelada para la exportación y $ 30 para la importación. Con esta iniciativa, ARBA prevé recaudar hasta $ 700 millones extra. Como era de esperar, la medida es fuertemente resistida por los operadores portuarios.
|