El ministro de Economía Amado Boudou confirmó ayer que busca refinanciar la deuda con el Club de París y un acuerdo de "intercambio de información en términos técnicos" con el Fondo Monetario Internacional (FMI), pero sin la presencia de sus funcionarios en el país. En diálogo con periodistas, el jefe del Palacio de Hacienda confirmó que el lunes viajará a los Estados Unidos para integrar la comitiva de la presidenta Cristina Kirchner, que participará de la reunión del G-20 que se realizará la semana próxima en Pittsburgh. En esa reunión, la Argentina insistirá en la necesidad de un cambio en el rol de los organismos de créditos multilaterales, que incluye una reforma en el funcionamiento del FMI. De todos modos, Brasil ya afirmó que el Fondo flexibilizó todo lo necesario los créditos para la región. Respecto de la relación de la Argentina con ese organismo, Boudou rescató que "ahora tiene un director (Dominique Strauss-Kahn) con otra visión" y se manifestó optimista sobre la posibilidad de acercar posiciones con la entidad que él dirige. El primer paso para recomponer esa relación es la demorada auditoría del artículo IV, que no se realiza desde 2006 debido a la manipulación de las estadísticas oficiales desarrollada desde entonces. En ese sentido, el ministro reveló que la intención del Gobierno es acordar un esquema que contemple "un intercambio de información en términos técnicos", que no incluya la visita de un grupo de técnicos del organismo a Buenos Aires. Se trata de una alternativa difícil de imaginar, ya que casi todos los países que integran el Fondo realizan este intercambio con el viaje de sus técnicos, algo que el Gobierno se niega a desarrollar desde 2007, De todos modos, aunque se evitara este traslado, el "intercambio" que menciona el ministro derivaría en un informe con posibles críticas a ciertos aspectos de la política económica (control de precios, del tipo de cambio y la cuestión del Indec, entre otras). Respecto de la deuda con el Club de París, el ministro descartó la posibilidad de un pago en efectivo por la totalidad del monto en litigio, unos US$ 6500 millones. "Pagar en efectivo no es una buena opción. No está claro qué mejoras se conseguirían a cambio de eso", enfatizó Boudou. En realidad, el pago en efectivo fue un planteo de la presidenta Cristina Kirchner, antes del estallido de la crisis global, en septiembre de 2008. El ministro confirmó, como informó LA NACION, que recibió una carta de su par de Francia, Christine Lagarde, para avanzar en la negociación para refinanciar este pasivo.Además, dijo que es posible que viaje a la capital francesa después de la asamblea del FMI en Turquía si se mantienen los avances logrados en las últimas semanas. Ganadores y perdedores Por otro lado, Boudou destacó que el año próximo el programa financiero presentará un panorama más liviano que el de este año. Dijo que la inversión tendrá una dinámica mucho más favorable que el consumo, tal como lo reflejan las cifras del presupuesto. El gasto muestra una suba total del 12,4% respecto de este año, con alzas del 29,4% en las obligaciones del Tesoro, del 27,1% en Desarrollo Social, 24,7% para Economía, 23,9% para la Jefatura de Gabinete y 17% para la Presidencia. Planificación Federal recibe apenas 1% más que este año, mientras que las partidas caen para Interior (-18,6%) y Salud (-7,1%). El miércoles empieza el debate
- La comisión de Presupuesto y Hacienda de la Cámara de Diputados comenzará a analizar el próximo miércoles el proyecto de Presupuesto 2010, en una reunión a la que asistirán los secretarios de Programación Económica, Roberto Feletti, y de Hacienda, Juan Carlos Pezoa, informaron fuentes legislativas. La presencia de los funcionarios fue acordada ayer en una reunión que mantuvieron en el Congreso el ministro Amado Boudou, el presidente de la Cámara baja, Eduardo Fellner; el jefe de la bancada oficialista, Agustín Rossi; el presidente de la comisión de Presupuesto, Gustavo Marconato y Pezoa. La reunión se concretó luego de la presentación del proyecto, ayer a la tarde.
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