El mezquino rendimiento que promete el dólar de Bodou, a $ 3,95 promedio para el año que viene, se tradujo en decepción para los ahorristas, pero en “respiro” para los banqueros. Las entidades cuentan que hasta el momento se están viendo buenos niveles de renovación, casi siempre superiores al 100% de los plazos fijos, y que frente a eso ven algo más de espacio para ser más austeros con la tasa que pagan por el fondeo. A nivel minorista, la mayoría de los bancos redujo sus tasas pasivas en pesos y en dólares entre 75 y 100 puntos básicos en las últimas semanas, hasta dejarlas en niveles mínimos de fines de febrero pasado (el único mes de este año que el sector recuerda con cierta nostalgia); y a nivel mayorista, en unos 25 puntos básicos, hasta una Badlar (la tasa de ahorros mayores al millón de pesos) para bancos privados de 12,25 puntos porcentuales.
“Las tasas se ven a la baja. Estamos pagando menos que a mediados de agosto, y ni hablar que a principios de agosto. Se está consiguiendo dinero más barato, porque aún hay mucha liquidez. Hay un crecimiento sostenido desde la segunda mitad del mes pasado, con un alto margen de renovación. El plazo promedio nos está dando en 64 días”, explicó el gerente de pasivos de un banco privado que paga 11% a 30 días para un inversor medio.
El sistema recuperó ya todo lo que había perdido desde marzo pasado, cuando la incertidumbre electoral y la mayor presión cambiaria exacerbaron el nerviosismo de los ahorristas. Los depósitos avanzaron el último mes en casi $ 2.000 millones, según la cifras del BCRA, y reflejaron el mayor avance registrado desde febrero hasta hoy. “Hay una calma importante, desde hace un mes. Cuando cayó la demanda del dólar, fue bajando la tasa por lo menos en unos 75 puntos porque los bancos vieron crecer sus depósitos. Quedó todo muy tranquilo después de las elecciones: hoy no pagamos más del 11,5% u 11,75%”, explicó el gerente financiero de una entidad privada.
En el relevamiento semanal que hace Notibancos sobre el sector se ve que hay varias entidades privadas que ya pagan entre 9% y 10% por sus plazos fijos a 30 días, como el Hsbc, el Citi y el Hipotecario.
La calma cambiaria también desaceleró el avance de los depósitos en dólares (se había vuelto más pujante en agosto), y llevó a los bancos privados a reducir la tasa que pagan por estos en 75 puntos básicos. “El crecimiento se estancó, pero la renovación se mantiene”.
Todo va en bajada
En el mercado privado se paga hoy cerca de 0,56% en dólares a 30 días, a pesar de que llegó a pagarse 1,43% el 31 de agosto”, agregó un banquero.
Un dato alentador en las cifras oficiales, que aún nadie se anima a tomar como una tendencia, es el crecimiento que se vio en los depósitos que vencen a más de 60 días (el 92% de lo renovado), y especialmente en los mayores a tres meses (la mitad del total). De continuar el alargamiento de plazos en el fondeo, junto a esta baja de tasas pasivas que ya se está dando, los bancos podrían sentir mayores márgenes para decidir un próximo recorte en el costo de los créditos: “Menores tasas pasivas tendrán su correlato en la disminución de tasas en el proceso de otorgamiento de crédito”, entusiasmaron desde el HSBC. El costo de fondeo es el factor de mayor peso en la elaboración de la tasa: tiene una incidencia de 60%.
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