Por IGNACIO OLIVERA DOLL - A los inversores extranjeros que apostaron por las acciones argentinas puede quedarles todavía un sabor amargo. La furiosa suba que en los últimos meses volvió a colocar al Merval, otra vez, por encima de los 2.000 puntos que había tocado hace ya más de un año atrás, aún no alcanzó a devolverles todo lo que perdieron en este último tiempo en términos de dólares. El índice quedó, al cierre del viernes pasado, en un nivel de 2.015,83 puntos que igualó la marca psicológica que había despedido por última vez a mediados del 2008, pero que se parece muy poco al valor “en dólares” que mostraba por esos días. Sólo por el efecto de la devaluación del peso, y sin considerar la inflación doméstica registrada en este período, el panel quedó reducido tras la recuperación a apenas un 75% del valor que tenía en moneda extranjera: unos 520 puntos en dólares (al tipo de cambio actual) contra los 692 que tocó el 2 de julio del 2008, cuando la divisa se ubicaba en los $ 3,05.
Si bien la estimación compara carteras muy diferentes entre sí (la cantidad de compañías que integran el panel de las líderes se redujo de 29 a 11 en el período considerado), los analistas consultados por El Cronista la interpretaron como un buen indicador de que la recuperación de la Bolsa local aún no alcanzó a devolver todo lo invertido por aquellos que “piensan en verde” sus apuestas. “Se puede decir que, por ahora, el inversor extranjero está perdiendo. Y que para recuperar todo lo perdido necesita de un mayor recorrido del Merval”, consideró el analista de Intervalores, Federico Desprats.
Según calculó este diario, para dejar conformes a todos los inversores el índice debería haber avanzado al menos otro 33% más, hasta colocarse en los 2.670 puntos. Esta marca hubiera implicado superar incluso el récord histórico y lejano del 31 de octubre de 2007 (de unos 2.351 puntos).
“Para que el mercado argentino sea atractivo, el tipo de cambio tiene que mostrarse estable. Y es evidente que el riesgo político y cambiario hace bastante menos atractivas a las acciones locales, a pesar de que el Merval registre subas”, agregó Desprats.
Con él coincidió Juan Pablo Vera, de Tavelli & Asociados: “Los fondos de afuera que invierten en la Argentina miden el rendimiento en moneda dura, y no en pesos”, aclaró.
Ganadoras y perdedoras
Claro que no debería dejar de considerarse, tampoco, el efecto que tuvo el tipo de cambio sobre los resultados de las compañías locales. El impacto pudo haber sido positivo para los papeles de algunas firmas exportadoras, por ejemplo, pero notablemente negativo para aquellas que se encuentran desde entonces con pasivos en dólares.
“A las empresas exportadoras, un mayor tipo de cambio, como el de hoy, les aporta mejores márgenes competitividad. Pero muchas compañías que pertenecen al sector de servicios tienen pesificado su ingreso y dolarizados sus pasivos. A ellas, la deuda en términos de ingresos se les fue incrementando a medida que se fue devaluando el peso”, agregó Desprats.
Para los analistas, las extranjeras que deberían haber resultado más favorecidas por la apreciación del dólar en el país son Tenaris, Petrobras Brasil, Aluar y Molinos, entre otras. Y las más perjudicadas, en cambio, Edenor, Pampa y Telecom.
La compañía que más aportes registró para la suba del Merval en dólares y durante el período considerado fue la siderúrgica Tenaris: el aumento en sus “puntos” de 91% estuvo representado, en mayor parte, por el crecimiento de su participación, que pasó de ser del 19% al 47% en el último año.
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